Experimento
La impresionante fuerza de Roberto Leal: se lleva un susto con las cañas de azúcar explosivas en El Hormiguero
Al calentarse, el agua y los jugos internos se transforman en vapor y generan presión, que se libera de golpe al romperse la estructura.
En este experimento observaremos cómo las cañas de azúcar, al calentarse intensamente, pueden “explotar” al ser golpeadas contra el suelo. Esto ocurre porque el calor eleva la temperatura del agua y los jugos en su interior, generando vapor que queda atrapado en la estructura fibrosa de la planta. Al no poder expandirse libremente, la presión interna aumenta.
Cuando la caña se golpea y se rompe de forma brusca, esa presión se libera de golpe: el vapor y el aire comprimido salen rápidamente, produciendo un sonido seco similar a una pequeña explosión. Es un ejemplo claro de cómo los gases, al expandirse, pueden generar fuerza y sonido.
Este efecto también ocurre con el bambú, de forma más intensa, ya que su estructura hueca y segmentada funciona como pequeños compartimentos cerrados donde el vapor se acumula con mayor facilidad. Por eso puede estallar incluso sin ser golpeado. En regiones del sudeste asiático como Indonesia, este fenómeno se ha aprovechado en tradiciones y juegos que utilizan el bambú para producir estallidos sonoros.
En España, la caña común presenta una estructura similar al bambú, con tallos huecos, por lo que puede comportarse de manera parecida al calentarse, aunque se trata de una especie diferente a la caña de azúcar y al bambú. La caña de azúcar, en cambio, fue introducida en época medieval, aproximadamente entre los siglos IX y X, a través de la expansión agrícola del mundo islámico en Al-Ándalus.
