EN EL 3X04
¿Qué significa? Ormond ordena una brutal castración en La Casa del Dragón que es peor de lo que parece
La Casa del Dragón ha mostrado en el 3x04 uno de los castigos más brutales de Ormund Hightower, una sentencia cuyo significado esconde algo más que violencia.
La Casa del Dragón ha encontrado en Ormund Hightower a uno de los personajes más imprevisibles de su tercera temporada. El señor de Antigua, interpretado por James Norton, ha irrumpido en la Danza de los Dragones con sus propias ambiciones y una particular forma de entender el poder, mientras trata de convertir a Daeron Targaryen en una pieza fundamental de sus planes.
Atención: este artículo contiene spoilers del episodio 4 de la tercera temporada de La casa del dragón.
El episodio 3x04 ha mostrado hasta dónde está dispuesto a llegar Ormund para mantener el control sobre sus hombres. Tras la ocupación de Tumbleton, uno de sus soldados, Garrick de Whitegrove, agrede sexualmente a Kat, la mujer de Hugh Hammer, y rompe el brazo de otra mujer cuando esta intenta detenerlo.
Cuando los implicados comparecen ante Ormund, el Hightower no duda en castigar a uno de sus propios hombres. "Has violado el derecho de huésped. Te has deshonrado con una mujer y has herido a otra", le recrimina antes de dictar una brutal sentencia: "Serás castrado. Y te romperán el brazo".
¿Por qué Ormund quiere convertir a Garrick en un eunuco?
En la versión original, Ormund utiliza la palabra inglesa "gelded", un término que habitualmente se emplea para referirse a la castración de animales, especialmente caballos, pero que en este caso significa que Garrick será castrado y, por tanto, convertido en eunuco.
No es un concepto desconocido para los seguidores del universo de Juego de Tronos. Lord Varys, uno de los personajes más importantes de la serie original, era un eunuco después de haber sido castrado cuando era niño, aunque en circunstancias completamente diferentes. En el caso de Garrick, la castración se impone como un brutal castigo por haber agredido sexualmente a Kat.
Esto explica también la desesperada reacción del soldado, que intenta defenderse recordando que tiene esposa. Ormund, sin embargo, no cambia de opinión y ordena que se cumpla la sentencia, además de imponerle el mismo daño que había causado a otra mujer: romperle el brazo.
La escena puede hacer pensar inicialmente que Ormund está actuando como un gobernante justo, dispuesto incluso a castigar brutalmente a sus propios soldados para proteger a los habitantes de Tumbleton. Sin embargo, lo que ocurre después revela una realidad bastante más oscura.
El verdadero objetivo de Ormund
Ormund utiliza el castigo como una demostración de autoridad y, sobre todo, como una lección para Daeron. Tras ordenar la castración de Garrick, explica al joven príncipe que deben mantener "un control firme" porque las tensiones son elevadas y el desorden amenaza con imponerse.
La contradicción aparece poco después. Leo, que había intervenido para defender a su familia del ataque, termina encadenado ante Daeron. Aunque el joven Targaryen intenta mostrar clemencia, Ormund le obliga a ejecutarlo por haber atacado a uno de sus hombres, convirtiendo la muerte en una brutal lección sobre el tipo de rey que pretende crear.
Así, la castración de Garrick no solo muestra la crueldad de Ormund. El Hightower utiliza ambos castigos para establecer las reglas de su poder: puede castigar a sus propios hombres para mantener el orden, pero tampoco permitirá que nadie desafíe su autoridad, incluso cuando tenga motivos para hacerlo.
Todo forma parte de su plan para Daeron. Al final del episodio, Ormund deja claras sus verdaderas intenciones al intentar convencer al joven de que debe aspirar al Trono de Hierro. El muchacho que ha crecido lejos de la corte se está convirtiendo así en una nueva pieza de la guerra, moldeada por un hombre dispuesto a utilizar la violencia y la manipulación para alcanzar sus objetivos.
El castigo que convertiría a Garrick en eunuco es uno de los momentos más brutales del 3x04, pero lo verdaderamente inquietante llega después. En Tumbleton, cada decisión forma parte de la misma lección para Daeron: para Ormund Hightower, la justicia importa mucho menos que el control.