TRAS EL ESTRENO DE EL HOMBRE INMORTAL
Tras el final de Peaky Blinders y el estreno de su continuación, repasamos la verdadera historia de la banda que inspiró la ficción.
Con el cierre de Peaky Blinders y su llegada a la gran pantalla con El hombre inmortal, los fans han vuelto a sumergirse en el universo de los Shelby, liderados por Cillian Murphy. Pero más allá de la ficción, muchos se preguntan cuánto hay de verdad en la historia de esta icónica banda.
La serie, ambientada tras la Primera Guerra Mundial, sigue a una familia criminal que asciende en el mundo de las apuestas ilegales y el contrabando en Birmingham. Sin embargo, la realidad es bastante diferente: los verdaderos Peaky Blinders existieron, pero no eran exactamente como los Shelby.
Los auténticos Peaky Blinders surgieron en Birmingham a finales del siglo XIX, mucho antes del periodo en el que se sitúa la serie. Eran jóvenes de clase trabajadora conocidos tanto por su estilo elegante como por su comportamiento violento.
Aunque la ficción popularizó la idea de las cuchillas cosidas en las gorras, los historiadores consideran poco probable que esto fuera cierto, ya que eran artículos caros en la época. En su lugar, utilizaban métodos más rudimentarios y brutales, como ataques físicos directos que dejaban a sus víctimas gravemente heridas.
A diferencia de la poderosa organización criminal que muestra la serie, los Peaky Blinders reales eran delincuentes de poca monta. Se dedicaban principalmente a robos, asaltos y actos de violencia callejera.
Uno de los casos más conocidos fue la brutal agresión a un joven llamado George Eastwood en 1890, al que atacaron tras una discusión en un bar. En otro episodio, la banda estuvo implicada en la muerte de un policía, lo que aumentó su notoriedad en la prensa de la época.
Lejos de convertirse en un imperio criminal como en la ficción, los Peaky Blinders acabaron desapareciendo. Fueron desplazados por otra banda más organizada, liderada por Billy Kimber, durante la década de 1910.
Curiosamente, este personaje también aparece en la serie, aunque con un destino muy distinto: en la ficción es asesinado por Tommy Shelby, mientras que en la vida real vivió hasta 1945.
Además de la banda, Peaky Blinders incorporó figuras históricas reales como Winston Churchill y Oswald Mosley, este último vinculado al fascismo británico en los años 30.
Estos elementos ayudan a dar veracidad al relato, mezclando hechos históricos con una narrativa dramatizada que amplifica el poder y la influencia de los protagonistas.
Aunque la serie ha construido un mito alrededor de los Peaky Blinders, la realidad fue mucho más modesta y caótica, demostrando que, en este caso, la ficción ha sido mucho más ambiciosa y fascinante que la historia real.