REVELACIONES DEL AUTOR
El creador de Juego de Tronos ha vuelto a pronunciarse sobre las diferencias entre sus novelas y el final de la serie de HBO, adelantando un destino mucho más oscuro.
George R. R. Martin lleva semanas acaparando titulares por distintos frentes relacionados con el universo de Juego de Tronos. Tras hablar públicamente de las tensiones creativas que marcaron la segunda temporada de La Casa del Dragón, el autor ha vuelto ahora a centrarse en el futuro de su saga literaria y en cómo imagina un final muy distinto al que ofreció la serie de HBO.
En una reciente entrevista con The Hollywood Reporter, Martin ha reconocido que nunca concibió un final tan "feliz" como el de la serie y que, de haber dependido únicamente de él, habrían muerto muchos más personajes. "Iba a matar a más gente, no a los que mataron en la serie. Le dieron un final más feliz", afirma.
Entre esos personajes se encuentra Tyrion Lannister, uno de los favoritos de los fans. Martin ha sido tajante sobre su destino: "No veo un final feliz para Tyrion. Todo su arco argumental ha sido trágico desde el principio". El autor también ha sorprendido al mencionar a Sansa Stark, a quien originalmente pensaba matar. "Iba a hacer que Sansa muriera, pero ha sido tan atractiva en la serie que quizás la deje vivir…", explica.
Más allá del destino de los personajes, Martin ha vuelto a mostrar su frustración por la presión constante que recibe para terminar la saga. El escritor ha relatado un reciente episodio en una convención, donde algunos fans le dijeron que debía buscar a otra persona para concluir los libros ante la posibilidad de morir antes de acabarlos. "Realmente no necesitaba escuchar esa mierda. Nadie necesita escuchar esa mierda", ha respondido con dureza.
Aun así, el autor insiste en que sigue escribiendo, aunque reconoce el retraso acumulado. Martin ha asegurado que tiene pendiente escribir más historias de Dunk y Egg, un nuevo volumen de Fuego y Sangre y finalizar Vientos de invierno. "Estoy muy atrasado en todo", ha admitido.
Sus declaraciones vuelven a avivar el debate sobre cómo terminará realmente la historia de Juego de Tronos en los libros y refuerzan la idea de que el destino de Poniente, en papel, será mucho más cruel que el que conocieron los espectadores de HBO.