CASI ACABA EN TRAGEDIA
Chase Stokes salvó a Madison Bailey de morir ahogada durante el rodaje de Outer Banks: "Fue toda una lucha"
Chase Stokes revela el aterrador momento que vivieron en Barbados mientras grababan una compleja escena acuática junto a Madison Bailey en Outer Banks.
El rodaje de la quinta y última temporada de Outer Banks estuvo a punto de terminar en tragedia durante la grabación de una escena acuática en Barbados.
Según ha contado a Entertainment Weekly Chase Stokes, el actor salvó la vida de su compañera de reparto Madison Bailey tras estar a punto de ahogarse en el mar.
Durante la grabación de la secuencia en la que el personaje de JJ cae inconsciente al agua, Stokes se percató de la gravedad de la situación al perder de vista a su compañera: "Me di cuenta de que ya no podía ver la cara de Bails".
La corriente provocó que los actores quedaran a la deriva y la comunicación con el equipo resultara imposible. Al notar que la actriz llevaba demasiado tiempo sumergida, el intérprete de 33 años no dudó en actuar: "Pensé: 'Oh, no, Bails lleva un buen rato ahí abajo'. Así que salté del barco y me di cuenta de que no podía respirar bajo el agua".
Bailey, de 27 años, admitió la desesperación del momento al explicar que "no podía nadar más cerca del barco" y que "fue toda una lucha".
La confusión fue tal que parte del equipo pensó que estaban actuando, lo que llevó a Stokes a intervenir directamente: "Yo pensé: 'No, se está ahogando'... 'Oye, eso no es actuar'", mientras la propia actriz bromeaba recordando: "Me estaba ahogando. Todo el mundo decía: '¡Guau, es realmente buena!'".
A pesar del angustioso percance, ambos intérpretes reconocieron que el trabajo bajo el agua fue lo "más desafiante" de toda la producción.
Superado el susto, el reparto terminó la grabación de la temporada final de la serie de Netflix en una emotiva despedida.
Durante su participación en el podcast oficial de la ficción, Stokes rememoró el último día en el plató: "Todo terminó justo cuando se ponía el sol, al más puro estilo típico de los Outer Banks. Fue algo surrealista. Estábamos todos allí de pie, abrazados".