RESPECTO AL LIBRO
En el cuarto episodio de El Caballero de los Siete Reinos, un detalle aparentemente menor ha despertado el debate entre los fans sobre el verdadero papel de Baelor Targaryen en la historia.
El Caballero de los Siete Reinos, la nueva precuela ambientada en el universo de Juego de Tronos, sigue ampliando el trasfondo político y moral de Poniente a través de pequeños gestos que dicen mucho más de sus personajes que las grandes batallas. La serie, basada en los relatos de George R. R. Martin sobre Dunk y Egg, ha ido construyendo poco a poco el contraste entre la nobleza de sangre y la nobleza de actos, uno de los ejes centrales de la historia.
La revelación llega en el 1x04, así que si todavía no has visto el capítulo, no sigas leyendo, ya que este artículo contiene SPOILERS.
En el episodio 4, Baelor Targaryen toma una decisión clave al posicionarse junto a Ser Duncan el Alto en la prueba de los siete, un gesto que no responde a una ambición por el poder ni a una lucha por el Trono de Hierro, sino a una cuestión de principios. A diferencia de otros miembros de su familia, Baelor no está obligado a implicarse en el conflicto, y precisamente ahí reside la fuerza de su elección: si el heredero del trono no defiende lo que es justo, ¿qué se puede esperar del resto?
La serie sugiere que Baelor comprende mejor que nadie el impacto que las acciones de la Casa Targaryen tienen sobre el pueblo llano. Sin dragones y con una rebelión reciente aún en la memoria colectiva, la familia real ya no impone respeto solo por su apellido. En este contexto, el gesto de Baelor no es solo moral, sino también político: una forma de recordar a la gente común que la corona aún puede encarnar valores como el honor, la decencia y la protección de los inocentes.
Muchos lectores de los relatos originales han señalado que una escena del libro El Caballero Errante habría reforzado aún más este mensaje si se hubiera incluido en la serie. En ella, Dunk recibe el apoyo espontáneo del pueblo llano antes de enfrentarse a la prueba, un momento que subraya que, aunque no sea noble de cuna, es el único que actúa como un auténtico caballero. Esa conexión directa con la gente común es precisamente lo que Baelor parece reconocer al ponerse de su lado.
Así, la decisión de Baelor Targaryen no solo define su carácter dentro de la historia, sino que apunta a la clase de gobernante que podría llegar a ser: uno que entiende que la legitimidad no nace solo de la sangre, sino de la forma en que se ejerce el poder frente a los más vulnerables.