SE ESTRENÓ EN 1999
Han pasado 25 años del estreno de Digimon y esta emblemática serie sigue en los corazones de millones de personas que, si bien ya queda poco de los niños que fueron, guardan las aventuras de Tai y compañía en el baúl de sus mejores recuerdos de la infancia.
El paso del tiempo no deja títere con cabeza, ni siquiera a los millennials. Digimon cumple 25 años: sí, un cuarto de siglo. Así que poco queda de aquellos niños que se deleitaban una y otra vez con las aventuras de Tai y Agumon en un mundo digital que nacía allá por 1999.
El anime japonés llegó para plantar cara directamente a los Pokémon. Y es que la serie pretendía ganarse el corazón de quienes ya se habían enamorado de Ash y Pikachu. Aunque no había nada de "spoof" en esta ficción. Era una trama más adulta que dejaba de lado los episodios autoconclusivos para narrar de manera pausada la (digi)evolución de unos personajes que se quedaron para siempre en la cultura pop.
Los 54 episodios de la primera temporada fueron más que suficientes para que, 25 años después, prevalezca el recuerdo de esta emblemática serie animada. Si bien el resto de las entregas (9 temporadas y 13 películas) no lograron mantener el nivel y fueron perdiendo adeptos a medida que los protagonistas originales desaparecían, Digimon sorprendió al mundo en 2020.
La película Digimon Adventure: Last Evolution Kizuna llegó a los cines para retomar la historia original 10 años después de la victoria contra Apocalymon. Lo hizo plenamente consciente de que su público objetivo ya no era infantil, sino que estaba compuesto por adultos nostálgicos aficionados a aquello de "todo tiempo pasado siempre fue mejor".
Así, la saga se reconvirtió en un thriller informático adornado por estas adorables criaturas. Ahora bien, no se conformó con mantener la tensión de principio a fin: también quiso poner a prueba la resistencia emocional de quienes, a pesar de la edad, nunca habían estado preparados para dejar ir a Agumon y compañía.
La película puso un punto final impecable con todo un derroche de talento en la dirección, la escritura y la animación. Una despedida por todo lo alto que convertía las lágrimas de sus protagonistas en las de su audiencia.
Porque despedirse de los Digimon es despedirse de la infancia. Una infancia que, como bien ha recordado el aniversario de la serie, hace tiempo que quedó atrás.