HA MUERTO A LOS 80 AÑOS

Tim Curry sufrió un derrame cerebral durante un masaje y su cráneo quedó "destrozado" tras operarlo

Tras la muerte de Tim Curry han reaparecido antiguas entrevistas donde revelaba su grave estado de salud tras sufrir un fuerte derrame cerebral en 2012.

Tras confirmarse el fallecimiento de Tim Curry a los 80 años, se han dado a conocer las llamadas de emergencia que llevaron a los equipos médicos hasta su domicilio y desgarradores detalles sobre el derrame cerebral que sufrió en julio de 2012, el cual le dejó graves secuelas.

El legendario actor relató en sus memorias de 2025, Vagabond, que el ataque cerebrovascular le sorprendió mientras se daba un masaje en su domicilio sin percibir síntoma alguno.

En su libro, publicado apenas unos meses antes de morir, Curry reconoció la alarma de su masajista: "Probablemente le debo la vida al hecho de que me ignoró, siguió su instinto y llamó a una ambulancia", escribió el actor.

Tim Curry en el año 2003 | Cordon Press

En una entrevista a CBS el actor relató más aún el proceso: "Me sentía bien, no tenía ningún síntoma del que fuera consciente, pero claramente él sí había notado algunos. Llamó al 911 y llegó una ambulancia y me bajaron las escaleras de mi casa en una camilla, me metieron en una ambulancia y me administraron morfina, lo cual fue curioso. No tenía dolor".

"Incluso mientras me subían a la ambulancia, seguía pensando que mi masajista había exagerado y que estábamos haciendo algo ridículo e innecesario", explicaba el actor.

Una vez ingresado en el hospital, los médicos tuvieron que realizarle una urgente y drástica craneotomía para salvarle la vida ante la severa inflamación: "Solo después de que terminara la cirugía me informaron de que había sufrido un derrame cerebral grave, que me provocó coágulos de sangre en el cerebro, dos de los cuales tuvieron que ser extraídos".

"Resultó que mi cerebro estaba tan inflamado, o lleno de tanta sangre, que tuvieron que extraer hueso de mi cráneo e implantarlo en mi abdomen para mantener mi cerebro, y a mí, con vida. Afortunadamente, la operación fue un éxito (lo cual no estaba garantizado en absoluto)", explicaba en sus memorias.

Las secuelas del procedimiento y del derrame paralítico condicionaron sus últimos años: "Me destrozaron el cráneo para salvarme la vida. Es mucho para asimilar. Necesitaba descansar y dormí mucho".

Tim Curry | Getty

"Tuve que usar una especie de casco protector, ya que mi cerebro estaba literalmente expuesto a la intemperie. No era mi mejor aspecto, pero al menos no había mucha gente mirándome o juzgándome", explicaba el actor.

El proceso de rehabilitación fue una auténtica tortura para él: "Vivía en una neblina. Tenía un aspecto espantoso y no podía hablar con claridad durante mucho tiempo. Esa parte fue excepcionalmente frustrante, porque los pensamientos volvían a formarse, pero articularlos era un esfuerzo monumental. Sentía que había un abismo enorme entre mi mente y lo que salía de mi boca. Ser incapaz de articular una frase con claridad era una auténtica tortura para alguien que valora las palabras y la conversación tanto como yo".

El actor, que pensó inmediatamente en su padre James (quien también sufrió un accidente cerebrovascular cuando Curry tenía 11 años), permaneció alejado del foco mediático y volcado en doblajes desde entonces.