LOS DRAMAS DE DON'T WORRY DARLING
Olivia Wilde rompe su silencio sobre su bronca con Florence Pugh y el "amor maravilloso" de Harry Styles
La directora y actriz, Olivia Wilde, zanja los rumores del rodaje de Don't Worry Darling, negando haber tenido una discusión a gritos en el set y confesando cómo vivió que la prensa la retratase como una villana.
Durante la promoción de su nueva película, The Invite, la cineasta Olivia Wilde no ha esquivado ninguna pregunta sobre el turbulento ciclo de prensa de Don't Worry Darling.
Ha revelado a medios como The Cut la estricta directriz que recibió en su momento: "Me dijeron: 'No digas ni una sola palabra. Sal ahí fuera y sonríe'". Una imposición de la que hoy se distancia de forma tajante: "Me molesta, pero me enseñó que no es así como quiero manejar las cosas".
Esta intensa etapa promocional llega poco después de su divertida reacción al compararla con Gollum hace unos meses durante su paso por el Festival Internacional de Cine de San Francisco.
Sin embargo, en esta ocasión ha adoptado un tono mucho más serio para desmentir categóricamente el supuesto enfrentamiento con su antigua actriz protagonista Florence Pugh: "Nunca he tenido una discusión a gritos en el set. Siempre he estado disponible. Quería decir: 'Nada de esto es cierto'".
Wilde también ha querido echar la vista atrás para reflexionar sobre su mediático romance de dos años con el cantante Harry Styles, del cual asegura que no se arrepiente en absoluto, describiéndolo como una relación "amorosa, maravillosa y llena de alegría".
Una exposición pública que le pasó factura debido al retrato que los medios hicieron de ella: "Dijo que es como si el público te eligiera para una telenovela. Y te asignan un arquetipo obvio: la damisela en apuros, la chica buena, la chica guapa. [...] me convertí en la villana en toda regla. Como Cruella", comentaba sobre las conversaciones que tuvo con Jennifer Garner sobre el tema.