EN SU BIOGRAFÍA, FUTURE BOY

Michael J. Fox se sincera sobre el consumo de drogas en su juventud: "Hurgaba en los contenedores para comer"

Michael J. Fox es uno de los actores más queridos de Hollywood. Una estrella que supo ir al futuro y volver para coronarse como todo un referente de su generación. Sin embargo, durante su juventud, el intérprete estuvo a punto de perderse en el camino hacia el éxito y ahora se ha sincerado sobre aquella época.

Michael J. Fox hizo historia cuando se puso sus vaqueros Levi's, su camisa a cuadros, su chaleco naranja y sus zapatillas Nike para convertirse en el único e inolvidable Marty McFly. Un papel que lo llevó a la cima de Hollywood, conquistando a varias generaciones que crecieron disfrutando de la trilogía de Regreso al futuro.

Sin embargo, sus inicios en la industria no fueron especialmente fáciles. De hecho, no fue la primera opción del estudio para interpretar al personaje. Fox estaba rodando la sitcom que le hizo ganarse un nombre por primera vez en el sector, Enredos de familia. Por lo que Universal Pictures optó por Eric Stoltz para dar vida al joven Marty. Sin embargo, ni Spielberg ni Zemeckis renunciaron a la idea de fichar a Michael y, con el rodaje ya empezado, pelearon con el productor de la serie hasta que cedió a su protagonista.

Michael J. Fox en Regreso al futuro | Gtres

De este modo, Fox compaginó su rodaje de Enredos en familia con la primera entrega de Regreso al futuro. Dormía tres horas, dedicando la mañana a su trabajo en televisión y la noche al de la gran pantalla. Un esfuerzo que bien le mereció la pena, sabiendo de dónde venía y a dónde se dirigía con ambos proyectos.

Y es que antes de lograr el papel en la serie de Paramount, Michael J. Fox estaba en bancarrota. Se mudó de muy joven de Canadá a Los Ángeles y, a sus 18 años, su cabeza no estaba lo suficientemente amueblada como para lidiar con la vida de actor en Hollywood. Una época que ha sacado a la luz en su biografía Future Boy.

"Me gastaba lo que ganaba... y más", relata en sus memorias: "Pese a las oportunidades, empecé a autosabotearme; o, dicho de otra forma, empecé a comportarme como lo que era: un adolescente". Por aquel entonces, el actor vivía con "tres chavales de Maine" que "pertenecían a una fraternidad".

Michael J. Fox | Gtres

"Entre un curro de actor y otro, fumaba demasiado y bebía a lo loco", continúa: "Me atraía de forma natural el riesgo, y me metí en situaciones peligrosas demasiadas veces. Cuando cumplí los 20 años, me había convertido en un peligro para mí mismo".

Una valentía e inconsciencia propia de la juventud: "Tenía el ridículo convencimiento de que siempre sería capaz de salir vivo de cualquier situación. Al final, resultó que era simplemente un ingenuo con suerte".

En aquel momento, Fox encontró en la prueba de casting la última oportunidad para quedarse en Los Ángeles porque, como bien cuenta, se había quedado "sin un duro" y "estaba desesperado". Una situación verdaderamente límite: "Me pasaba el día esquivando al casero y hurgando en los contenedores de los restaurantes para comer algo".

Michael J. Fox | Getty

Por suerte, el actor obtuvo el rol de Alex P. Keaton de Enredos en familia. Tras su estreno, los estudios de audiencias dictaron sentencia: Michael era el favorito de todos. Tanto es así que su papel, al principio secundario, se convirtió en el sello de identidad de la sitcom. Después llegó Regreso al futuro y, el resto, es historia.

Fox tuvo que tocar fondo antes de que su trayectoria acelerara a la velocidad del DeLorean. Un éxito que sí supo llevar correctamente para convertirse en la estrella de cine y de televisión que todo el mundo ama hoy en día. Porque, si algo demostró, es que a donde él iba, no hacían falta carreteras: le bastaba con su carisma.

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