ESTRENA LA ODISEA

Matt Damon habla del lado más duro de Hollywood y cómo ha afectado a su papel como padre: "Es un negocio despiadado"

A punto de estrenar La Odisea junto a Christopher Nolan, Matt Damon ha hablado sobre el coste personal que ha tenido su éxito en Hollywood y cómo ha cambiado sus prioridades con los años.

Matt Damon es uno de los actores más longevos y exitosos de la industria, y ahora ha hablado con sinceridad sobre una de las consecuencias menos visibles de triunfar en Hollywood: el impacto en su vida familiar.

El actor, que próximamente interpretará a Odiseo en La Odisea, la esperada película de Christopher Nolan, ha reflexionado en un reportaje de GQ con los protagonistas (también Tom Holland y Robert Pattinson) sobre la presión constante que acompaña a los actores incluso cuando ya han alcanzado el éxito.

Matt Damon como Odiseo y Zendaya como Athena en La Odisea | Universal

Según explica, con el paso de los años ha cambiado por completo su forma de entender el trabajo.

"Ha desaparecido gran parte de ese impulso propio de la juventud de tener que demostrar algo. Ahora se trata más de aceptar trabajos y hacerlos a tu manera, de la forma más precisa y mejor posible. Pienso mucho en ello, especialmente ahora que mis hijas se están haciendo mayores: intento de verdad estar presente en el momento", comenta Damon, padre de Isabella, de 19 años, Gia, de 17, Stella, de 15, y Alexia, de 26, hija de su esposa Luciana de una relación anterior. "Y me cuesta hacerlo".

El actor reconoce que parte de esa dificultad tiene que ver con su propia personalidad, pero también con las exigencias de una profesión que vive permanentemente pendiente del futuro.

"Creo que quizá tenga que ver con mi forma de ser", señala. "Pero también con esta carrera, en la que siempre estás intentando averiguar qué viene después, porque es un negocio muy incierto y bastante despiadado. Todo eso ha contribuido a que muchas veces me desconecte del lugar en el que estoy más de lo que me gustaría".

Damon también recordó los años posteriores al enorme éxito de El indomable Will Hunting, la película que lanzó definitivamente su carrera y la de Ben Affleck. Según cuenta, durante mucho tiempo ambos estuvieron atrapados en una dinámica de trabajo ininterrumpido.

"No creo que ninguno de los dos paráramos durante años", recuerda. "Trabajé cinco años seguidos, literalmente viviendo de estas dos bolsas de viaje que llevaba conmigo. Viajaba a todas partes y pasaba directamente de un rodaje a otro. Y me encantaba. Disfrutaba muchísimo de lo que hacía. No quería parar. También existe esa inseguridad que tienen los actores: pensar que en cualquier momento el teléfono puede dejar de sonar".

Esa sensación de inestabilidad, explica, nunca desaparece del todo, ni siquiera cuando se es una de las estrellas más reconocidas de la industria.

"Existe esa famosa lista de la que siempre se habla y nunca sabes realmente dónde estás", afirma. "Sabes que estás en ella cuando te llaman mucho, pero no hay ninguna lista oficial. A veces puedes conseguir que un estudio apruebe una película y otro no quiera hacerlo, y eres muy consciente de eso. Yo siempre lo he sido".

Sin embargo, durante la última década ha intentado cambiar prioridades. El actor asegura que ha reducido considerablemente el ritmo de trabajo para pasar más tiempo en casa con su familia y dedicar esfuerzos a Artists Equity, la productora que fundó junto a Ben Affleck.

Ahora, con su hija menor comenzando el instituto, Damon es más consciente que nunca de lo rápido que pasa el tiempo.

"Mi hija pequeña acaba de empezar esta etapa y ya he pasado por esto varias veces. Sé lo rápido que pasan estos años", concluye. Parece que tiene sus prioridades muy claras.

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