SEGÚN FUENTES CERCANAS

El marido de Gwyneth Paltrow también tendría "fuertes desacuerdos" con ella por su ideología: salen a la luz años de tensión

Gwyneth Paltrow se enfrenta a una oleada de críticas en redes y a supuestas tensiones matrimoniales con Brad Falchuk por sus ideales políticos.

Gwyneth Paltrow nunca ha temido convertirse en el centro de la controversia. Desde sus poco convencionales consejos de bienestar hasta sus opiniones sin filtros sobre las relaciones y la salud.

La polémica actual le ha estallado con fuerza tras las declaraciones emitidas en un reciente episodio de su espacio Goop Podcast, donde participó como invitado Trae Stephens. En plena charla, la intérprete se sinceró sobre cómo lidiar con los diferentes puntos de vista en el clima actual y se autodefinió políticamente como centrista.

Al hablar sobre las dinámicas en su matrimonio con el guionista y productor de televisión Brad Falchuk, Paltrow desveló de manera literal: "También me doy cuenta de que mi marido es la mejor persona del mundo. Y es tan progresista. Tiene una novia encantadora y se preocupa por el bienestar de todos. Y creo que, en estos tiempos, a veces pienso: '¿Puedes escucharme?'".

Y es que esta confesión no ha tardado en situarla en una posición sumamente delicada dentro de la industria cinematográfica. Tanto es así que el debate generado la ha dejado al borde de la cancelación tras confesar su ideología política, cosechando un fuerte rechazo entre numerosos usuarios que no comparten sus "posturas intermedias".

Lejos de quedarse en un simple debate virtual, fuentes cercanas al entorno de la pareja publicadas por el Daily Mail aseguran que sus diferentes inclinaciones han provocado fuertes desacuerdos a lo largo de los años, ya que Falchuk prefiere un perfil mucho más mesurado.

Según revela una fuente interna, el productor suele optar por una estrategia muy clara para mantener la paz: "Él suele ignorar algunas de sus declaraciones más escandalosas o simplemente niega con la cabeza. Brad ha descubierto que, a veces, no discutir con ella es la mejor manera de mantener la paz".

Por si fuera poco, las críticas hacia la actriz se han intensificado drásticamente a raíz de su participación en una lujosa campaña publicitaria para el grupo inmobiliario israelí Aviv Melisron, donde promociona un complejo residencial al norte de Tel Aviv.

Las redes se han llenado de críticas que la acusan de posicionarse en mitad del conflicto internacional, destacando el comentario público de la activista Alana Hadid. La diseñadora cargó con dureza en su cuenta de Instagram con un contundente mensaje directo a la intérprete: "Tío, el nivel de capitalismo desquiciado es jodidamente asombroso. Brutal. Chica, ¿has abierto un periódico o visto las noticias?".

A pesar de la enorme presión recibida y del impacto que todo esto causa en su entorno familiar, quienes conocen de cerca a la actriz insisten en que su postura responde firmemente a sus raíces judías y que no piensa dar un paso atrás ni guardar silencio ante lo que considera sus convicciones más profundas.

"Lo que teme es guardar silencio y no comprometerse", asegura una fuente de su entorno, confirmando que la estrella de Hollywood se siente completamente cómoda siendo una figura que genera opiniones tan contrastadas. "Ella sabe que tiene tanto admiradores como detractores. Eso no le molesta", afirman.