SCANDALOUS
La icónica actriz Kim Novak ha asegurado que jamás habría aprobado la elección de Sydney Sweeney para interpretarla en Scandalous, su próxima película en la que se abordará su relación con Sammy Davis Jr.
Cada año Hollywood estrena un puñado de películas o series biográficas que a menudo no son tan bien recibidas como se esperaba. Por mucho que los fans de las celebridades que se muestran en pantalla aplaudan estos proyectos, en ocasiones sus familiares o ellas mismas rechazan sus versiones en la pantalla, argumentando que no se ajustan a la realidad.
Algunos ejemplos recientes de estrellas que intentaron boicotear sus biopics son Marck Zuckerberg con La red social, la familia de Nina Simone con la cinta de Zoe Saldaña o Pamela Anderson con la serie Pam y Tommy, por la que aún hoy sigue molesta con Seth Rogen.
En este contexto, uno de los próximos biopics que se estrenará es Scandalous, protagonizado por Sydney Sweeny. La actriz interpretará a la legendaria Kim Novak en este film dirigido por Colman Domingo, y centrará su trama en la relación sentimental entre ella y el cantante Sammy Davis Jr. (encarnado por David Jonsson), en la década de los 50.
Sin embargo, la intérprete de Vertigo ha estallado contra la elección de Sweeney, explicando su preocupación por el enfoque que podría dar la cinta.
En entrevista con The Times of London, Novak expresó que "jamás habría aprobado" la elección de Sydney Sweeney para interpretarla ya que podría dar más importancia a la dimensión sexual de su relación con Sammy Davis Jr. que en otros aspectos personales que sí definieron su vínculo.
"Sobresale mucho de cintura para arriba", ha añadido Novak, refiriéndose al físico de la actriz. "No hay manera de que no vaya a ser una relación sexual porque Sydney Sweeney luce sexy todo el tiempo", continuó. "Fue un error garrafal que me interpretara".
Sobre estas palabras todavía no se ha hecho eco la protagonista de Euphoria, aunque el año pasado demostró su admiración hacia Novak homenajeándola en la MET Gala.
Además, Sweeney declaró a la revista People en 2025 que se sentía "increíblemente honrada" de protagonizar la película.
"Creo que su historia sigue siendo muy relevante hoy en día, ya que tuvo que lidiar con Hollywood, el escrutinio público de sus relaciones, su vida privada y el control de su imagen. Y creo que, en mi caso, me identifico con ella de muchas maneras" dijo.