LESLIE FREMAR
La estilista Leslie Fremar ha confirmado ser la inspiración real tras el personaje de Emily Blunt, coincidiendo con el esperado estreno de El Diablo viste de Prada 2.
El mundo del cine y la moda celebran un regreso histórico. El fenómeno que nació de la idea literaria de Lauren Weisberger a la gran pantalla por todo lo alto con su estreno en cines el 30 de abril.
Este evento ha conseguido reunir de nuevo a sus icónicos protagonistas. Como hemos viste recientemente a Meryl Streep, Anne Hathaway, Emily Blunt y Stanley Tucci celebraban el estreno de El diablo viste de Prada 2 en Nueva York.
Durante años, ha existido el debate sobre cuánto había de realidad en la implacable Miranda Priestly. La propia Anna Wintour comentó hace unos años que "corresponde al público y a las personas con las que trabajo decidir si existen similitudes entre Miranda Priestly y yo".
Por su parte, Meryl Streep siempre ha intentado desmontar el mito de que su papel se inspire exclusivamente en la editora de Vogue.
Sin embargo, la gran sorpresa ha saltado recientemente con la identificación de otro personaje clave: la asistente Emily. Y es que la estilista de los famosos Leslie Fremar ha revelado ser la persona real tras el papel que interpretó Emily Blunt tras ofrecer una entrevista a The RunThrough de Vogue.
Fremar fue la encargada de contratar a Weisberger como asistente junior de Wintour y ha confesado que la frase más icónica de la película salió de su propia boca: "Un millón de chicas matarían por ese trabajo".
Según Leslie, su relación con la autora fue tensa ya que sentía que "ella simplemente estaba sentada escribiendo un libro y no se tomaba el trabajo tan en serio."
La revelación de Fremar también incluye un episodio inédito con la propia Anna Wintour tras publicarse el libro original en 2003. La estilista recuerda que fue llamada al despacho de la "jefa", quien tras enterarse de quién era la autora del libro, le lanzó un dardo inesperado: "Bueno, escribió un libro sobre nosotras, y tú eres peor que yo".
Se trata de la primera vez que habla sobre esta revelación. Por lo que ha comentado cómo se sintió hace 20 años al ver la película: "Aunque alguien obviamente la aconsejó para que lo convirtiera en ficción, estaba realmente basado en muchas cosas que yo viví, que ella vivió".
"Probablemente no era muy agradable, y probablemente andaba muy nerviosa porque sentía que también tenía que hacer su trabajo. Eso para mí era muy frustrante", reconoce.
"Fue como una traición. Nunca volvimos a hablar después de que ella se fue", se sincera.
Unas palabras que confirman que, en la vida real, la tensión en las oficinas de la revista superaba incluso a la ya considerada saga de culto.