CONFLICTO END WITH US
Blake Lively rompe su silencio tras la desestimación de gran parte de su demanda contra Justin Baldoni. La actriz ha publicado un extenso y contundente mensaje con varias acusaciones directas.
Blake Lively ha respondido con firmeza al revés judicial en su batalla legal contra Justin Baldoni. En un largo comunicado publicado en Instagram, la actriz no solo defiende su postura, sino que lanza una dura denuncia sobre lo que considera un sistema de represalias y abuso.
Lejos de mostrarse derrotada, Lively asegura que el proceso sigue adelante y que podrá contar su historia ante un jurado: "Estoy agradecida por la decisión del tribunal que permite que el corazón de mi caso se presente ante un jurado el próximo mes, y por poder finalmente contar mi historia completa en el juicio".
La actriz deja claro que nunca quiso llegar a este punto, pero que se vio obligada a hacerlo por lo que define como represalias: "Lo último que quería en mi vida era una demanda, pero presenté este caso por la constante represalia que enfrenté —y sigo enfrentando— por pedir en privado y profesionalmente un entorno de trabajo seguro para mí y para otros".
Uno de los puntos más contundentes del comunicado llega cuando denuncia la dimensión del problema más allá de su caso personal: "El dolor físico de la violencia digital es muy real. Es abuso. Y está en todas partes". En esa línea, advierte del peligro de trivializar lo ocurrido como un simple escándalo mediático: "No os distraigáis con esta 'telenovela digital'. La forma en que se empaqueta esto como 'drama de celebridades' no es solo irresponsable, está diseñado para impedir que os veáis reflejados en mi historia".
Además, Lively introduce datos sobre el impacto del acoso online, subrayando que entre un 16% y un 58% de mujeres han sufrido abuso o acoso digital, y que el problema afecta a todos los niveles de la sociedad. También lanza un mensaje especialmente dirigido a las familias: "Si tenéis hijos con teléfonos, son de los más vulnerables. Protegedlos. Hablad con ellos".
En paralelo, la actriz comparte extractos de la resolución judicial que, según ella, respaldan su versión. En ellos se menciona que existe "evidencia directa de que el plan para destruir a Lively y su carrera fue puesto en marcha", así como indicios de una campaña online para manipular la opinión pública en su contra.
También destaca que un jurado podría considerar que las acciones contra ella fueron represalias: "Podrían concluir que las partes implicadas 'esperaron el momento oportuno para ejecutar su represalia'".
El comunicado concluye con un mensaje de determinación y agradecimiento: "Nunca dejaré de hacer mi parte para exponer a los sistemas y a las personas que buscan dañar, avergonzar, silenciar y tomar represalias contra las víctimas. Sé que es un privilegio poder alzar la voz. No lo voy a desperdiciar".
Con estas palabras, Blake Lively deja claro que, pese al golpe judicial, no da un paso atrás. Al contrario: redobla su discurso y sitúa su caso dentro de un problema mucho mayor.