CURIOSIDAD LITERARIA

¿Por qué algunos títulos de los libros se leen hacia arriba y otros hacia abajo?

Descubre las dos grandes tradiciones editoriales que explican por qué el título de los libros está escrito diferente en el lomo: unos hacia un lado y otros, hacia el otro. Esta razón histórica pone en juego, incluso, la decoración de los espacios.

Mujer leyendo rodeada de estanterías de librosFreepik

¿Alguna vez has pasado la vista por tu biblioteca y has notado que unos libros obligan a girar la cabeza hacia la izquierda y otros hacia la derecha? No es casualidad ni error de imprenta: responde a dos convenciones históricas que todavía hoy dividen el mundo editorial.

¿Cómo llevan el título los libros de anglosajones?

En Estados Unidos, Reino Unido, Canadá y la mayoría de países de habla inglesa, el estándar es imprimir el título del lomo de manera que se lea de arriba hacia abajo. Esta norma nació pensando en el libro como objeto que descansa horizontalmente sobre una mesa o en pilas decorativas, algo que hoy en día se lleva mucho incluso para decorar. ¿Quién no ha visto casas de ensueño con libros grandes y gruesos colocados estratégicamente en horizontal en mesas de madera de estilo nórdico? Pues para conseguir ese efecto, difícilmente lo podrás lograr con libros impresos en Europa.

Libros con el título en el lomo según la tradición anglosajona | Freepik

Con la tradición anglosajona, cuando colocas el libro boca arriba en horizontal, el lomo queda orientado de forma natural para ser leído sin moverlo. Por eso, las grandes editoriales anglosajonas (Penguin, HarperCollins, Knopf) y muchos sellos de arte, fotografía o ediciones de lujo mantienen esta orientación: favorece la estética cuando el libro se exhibe abierto o apilado.

¿Cómo llevan el título en el lomo los libros europeos?

En España, Francia, Alemania, Italia y gran parte de Latinoamérica predomina la orientación opuesta: el texto se lee de abajo hacia arriba. El motivo es puramente ergonómico. En una estantería tradicional, los libros se colocan en vertical y se consultan de izquierda a derecha.

Con esta dirección, al recorrer la balda con la mirada no es necesario inclinar la cabeza en sentidos contrarios, todo fluye en la misma dirección de lectura habitual. Editoriales como Planeta, Anagrama o Tusquets llevan décadas aplicando este criterio sin excepción.

Dos estilos culturales que no se ponen de acuerdo

Aunque la International ISBN Agency y las asociaciones de editores han debatido el tema en varias ocasiones, nunca se ha impuesto una norma única. Cada mercado defiende su tradición por razones culturales, prácticas y hasta comerciales: la orientación del lomo se ha convertido en parte de la identidad visual de muchas editoriales.

Una mujer leyendo rodeada de estanterías con libros | Freepik

¿Los libros se colocan en vertical o en horizontal en la estantería?

En la práctica, la mayoría de lectores españoles terminamos con estanterías mixtas: los libros importados o de sellos internacionales o de colección siguen la norma anglosajona y si están en vertical en la estantería, se leen diferente a los europeos. El resultado es un pequeño caos visual que, para algunos, tiene su encanto y, para otros, genera la tentación de reorientar los libros combinando horizontalidad y verticalidad.

No hay una solución mejor que otra y todo dependerá de cómo te guste tener los libros: para estanterías verticales estándar, la orientación europea (de abajo hacia arriba) reduce la fatiga cervical y mejora la legibilidad. Sin embargo, cuando los libros se usan como elemento decorativo o se apilan horizontalmente, la convención anglosajona resulta más elegante.

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