CARRERA PROFESIONAL
La pregunta sobre salario puede resultar incómoda, pero hay formas estratégicas de abordarla que aumentan tus posibilidades de negociar con éxito. Te contamos los consejos de la experta Adri Zip.
Es un hecho que las nuevas generaciones cambian más de trabajo que sus padres. Así lo confirma un estudio de Randstad: el 54% de los encuestados de la generación Z asegura que está constantemente en busca de un nuevo empleo y un 33% no planea estar más de un año en su empresa actual. En este contexto, estar preparados para las entrevistas de trabajo es clave para no frustrarse.
Uno de los momentos más delicados en los procesos de selección es cuando se pregunta por las expectativas salariales. Una cuestión que puede ponernos tan nerviosos que terminemos dando un número al azar, algo que puede jugar en nuestra contra.
En este artículo recogemos los consejos de la creadora de contenido @adri.zip, especializada en herramientas para acelerar la carrera profesional, para aprender a manejar esta situación de forma inteligente y estratégica.
Muchos creen que la negociación salarial empieza al final del proceso, cuando reciben la primera oferta. En realidad, según Adri Zip, la negociación comienza en el instante en que hablas de cifras. Dar un número demasiado bajo puede dejar dinero sobre la mesa, mientras que pedir demasiado puede hacer que te descarten.
Por ejemplo: si tu "salario ideal" es de 50.000 euros, pero la empresa tenía previsto ofrecer entre 60.000 y 90.000, tu respuesta inicial podría perjudicarte.
La clave está en no comprometerte de inmediato y obtener información antes de dar una cifra. Algunos ejemplos de respuestas que recomienda @adri.zip son:
De este modo muestras interés y profesionalidad, pero también dejas margen de maniobra para negociar.
Responder de esta forma te permite:
En definitiva, la negociación salarial no consiste solo en pedir una cifra más alta, sino en entender el contexto completo de la oferta y posicionarte de forma estratégica para conseguir lo que mereces.