SU HISTORIA
Descubre la historia de Vera Wang y su vínculo con los JJOO de Invierno: cómo un revés en el patinaje artístico la llevó de Vogue a liderar la moda nupcial y vestir a las estrellas de todos los ámbitos, incluido su deporte favorito.
Vera Wang, la diseñadora estadounidense que revolucionó el mundo con sus icónicos vestidos de novia, tiene un pasado sorprendente ligado al deporte: mucho antes de los desfiles de moda, su vida estaba dedicada por completo al patinaje artístico sobre hielo. Esta es la historia de cómo un "no" olímpico la convirtió en una leyenda de la costura.
Comenzó a patinar a los 8 años y trabajó duro para ser una patinadora prometedora en la categoría de parejas. Sin embargo, en el Campeonato Nacional de los Estados Unidos de 1968 se jugaba entrar en el equipo olímpico. No lo consiguió y eso la dejó devastada. Pero lo que vino después fue un claro ejemplo de que, cuando una puerta se cierra, otra se abre.
Al no conseguir entrar al equipo olímpico de Estados Unidos, Vera decidió centrar su interés al 100% en la industria de la moda. Fue entonces cuando comenzó su etapa como editora en la revista Vogue, una experiencia que le permitió empezar a construir su sueño de estar presente en unos Juegos desde una perspectiva muy diferente. No le fue nada mal.
En 1990, instaló su propio taller de diseño y se hizo famosa con sus vestidos de novia, llegando a ser la artífice de los looks nupciales de mujeres tan famosas como Mariah Carey, Jennifer López, Victoria Beckham, Vanessa Hudgens, Khloé Kardashian, Kim Kardashian y Ariana Grande, entre otras. Se convirtió en un nombre mundialmente conocido en la industria de la moda, aplaudida por su talento y su atención al detalle.
Su éxito no se detuvo en los altares. También diseñó el vestido de la cantante Ariana Grande para el Met Gala 2018, recibiendo el segundo lugar en la lista de mejores vestidos de dicha gala por la revista Harpers Bazaar. Además, expandió su marca personal a otros campos como el de fragancias, joyería, gafas, zapatos e incluso utensilios de cocina y hogar, siendo galardonada en varias ocasiones por su versatilidad.
Sin embargo, estos no fueron sus únicos hitos, ni el de mayor valor sentimental para ella. Vera siguió persiguiendo su sueño olímpico y lo logró a través de la aguja: fue ella quien diseñó los trajes de competición de grandes figuras como Nancy Kerrigan, Michelle Kwan, Evan Lysacek y Nathan Chen. Con ellos logró llegar a los Juegos Olímpicos con sus maravillosos diseños, colándose directamente entre los nombres más reconocidos del patinaje artístico estadounidense.
Tras celebrarse la prueba por equipos, hoy comienza la competición de patinaje artístico en los Juegos Olímpicos de Invierno Milano Cortina 2026, y Vera Wang estará allí presente como comentarista. Ocupará su lugar destacado en ese deporte que siempre ha amado y al cual ha estado ligada de una forma u otra durante toda su vida.
Ella es el ejemplo vivo de que nunca debemos tirar la toalla y de que un "no" siempre nos puede ayudar a crecer e impulsarnos a conseguir nuestros sueños de la manera más inesperada.