MUY ESTILOSA
Minimalista, elegante y con un aire diferente, la Mandarin Jacket se está colando en los armarios más cool como alternativa al blazer clásico. Una chaqueta con historia, carácter y muchos puntos para convertirse en la prenda clave de la primavera.
Hay prendas que no necesitan hacerse virales para marcar tendencia. Simplemente empiezan a aparecer, con discreción, en los perfiles adecuados de algunas creadoras de contenido. Y, entonces, sabes que algo se está moviendo.
Eso es exactamente lo que está pasando con la Mandarin Jacket, también conocida como chaqueta Tangzhuang. Se trata de una pieza de inspiración oriental que está conquistando a las que entienden la moda como lenguaje, como una forma de proyectar personalidad.
En este artículo te explicamos cuáles son las características de este tipo de chaqueta, los motivos por los cuales se está convirtiendo en tendencia y cómo tienes que combinarla para ir a la moda.
Cuando hablamos de una Mandarin Jacket no nos estamos refiriendo a una prenda folclórica, sino a una chaqueta limpia, sobria y muy contemporánea. Se caracteriza por no tener cuello ni solapas, aunque en algunos modelos se presenta un pequeño cuello alto.
Eso sí, la gracia y mayor rasgo de esta prenda es que los cierres son de tipo rana en lugar de botones o cremalleras. Además, la chaqueta cuenta con un corte recto que proporciona una estructura al cuerpo.
Y estos detalles son los que hacen especial la chaqueta, porque, como muchos sabios han dicho a lo largo de la historia, no siempre lo mucho es mejor. Y, en este caso, se ve reflejado: los detalles son sutiles pero le aportan una personalidad maravillosa a la prenda.
La Mandarin Jacket funciona porque aporta algo distinto sin romper el equilibrio del look. Es reconocible, sí, pero también versátil. Se integra con naturalidad en estilismos minimalistas, con pantalones anchos, faldas e incluso vestidos.
Y es que estamos hablando de una prenda que no compite con el resto del conjunto, ya que aporta ese toque de carácter que las otras piezas del look no tienen. Es por eso que, varias creadoras de contenido ya se han cambiado al equipo de las Mandarin Jacket, dejando en el fondo del armario las aclamadas blazers.
Y es que esta nueva tendencia es ideal para cuando se quiere ir elegante pero sin caer en el tópico de las americanas. Es una alternativa perfecta para cenas, eventos, citas o simplemente para ir a trabajar.
Por ahora, donde más se está viendo esta chaqueta es a través de las redes sociales, donde se han visto combinaciones con pantalones negros rectos, sandalias planas o incluso sneakers deportivos.
Si hay una cosa en común en todos los outfits de las influencers que presumen de una Mandarin Jacket es que la prenda es la única protagonista del look. Porque es una chaqueta tan especial que no hace falta que ningún otro complemento destaque: un bolso clásico, joyas discretas y maquillaje natural, fin.
Como ya hemos introducido al inicio, es una chaqueta ideal para el entretiempo: su estructura la hace ideal para llevar encima de una camiseta fina, un top de punto o un vestido. Pero claro, la gracia es que la chaqueta se vea, por eso es perfecta para primavera, cuando el anorak ya no es necesario en nuestros outfits diarios.
Lo más interesante es que todavía no es una tendencia masiva. No está en todas las tiendas ni en todos los feeds de Instagram, y eso la convierte en una especie de contraseña estilística: quien la lleva ahora demuestra que va un paso por delante, que no espera a que la moda se vuelva obvia.
Eso sí, no todo vale. Encontrar una buena Mandarin Jacket no es fácil. El patrón, el tejido y, sobre todo, los cierres marcan la diferencia entre una prenda especial y una que parece un disfraz.
Por eso quienes ya tienen la suya juegan con ventaja, porque cuando dentro de unos meses esté en todas partes, muchas pensarán que acaba de llegar sin saber que las que van por delante ya la llevaban puesta.