UNA GRAN COLECCIÓN

La Estrella de la Paz, el collar más espectacular de la baronesa Thyssen: así es su impresionante joyero

Más allá de su pasión por el arte, Carmen Cervera ha reunido una de las colecciones de alta joyería más espectaculares del mundo. Desde el legendario diamante Estrella de la Paz hasta esmeraldas, rubíes y perlas.

Carmen Cervera, la baronesa Thyssen, es mundialmente conocida por su vinculación al arte, pero más allá de los cuadros posee otra pasión deslumbrante: las joyas. A lo largo de las décadas, ha logrado reunir una de las colecciones de alta joyería más amplias, exclusivas y valiosas del mundo, un patrimonio que compite con los de las grandes casas reales europeas.

Este impresionante joyero privado incluye desde diamantes históricos con nombre propio, como el legendario Estrella de la Paz, hasta piezas únicas firmadas por Bulgari. Se trata de un catálogo vivo de extravagancia y coleccionismo que consolida a la baronesa como una de las figuras más fascinantes y magnéticas del universo del gran lujo.

Así pues, en este artículo os explicamos la historia de la pieza más famosa, la Estrella de la Paz, además de presentaros algunos de los otros iconos de su gran colección.

Baronesa Thyssen con joyas de zafiro | Gtres

Estrella de la paz

Dentro del impresionante joyero de la baronesa Thyssen, ninguna pieza brilla con tanta fuerza como la Estrella de la Paz. Este diamante de 179 quilates fue un regalo de bodas de su marido, el barón Hans Heinrich von Thyssen-Bornemisza.

Curiosamente, la joya fue el nexo de unión de la pareja antes de saberlo, puesto que Carmen Cervera se había enamorado de la pieza en la joyería Harry Winston de Ginebra, ignorando por completo que el propietario de semejante maravilla era el propio barón.

Baronesa Thyssen con el collar Estrella de la Paz | Getty Images

A pesar de su incalculable valor histórico y económico, estimado hoy en día en torno a los 7 millones de euros, Tita Cervera ha lucido esta pieza en contadas ocasiones.

Sus esmeraldas

Las esmeraldas son la gran obsesión cromática de la baronesa, y entre sus conjuntos más espectaculares destaca un histórico juego de origen imperial que perteneció a la gran duquesa rusa Leonida Bagration.

Este juego incluye unos pendientes desmontables, un collar repleto de gemas de gran tamaño y un impresionante broche en forma de flor con una esmeralda central, el cual eclipsó todas las miradas durante la velada en que Cayetana de Alba fue nombrada Lady España.

Baronesa Thyssen con sus joyas con esmeraldas | Gtres

A esta fascinación por el verde se suma otra de las joyas más icónicas de su colección: su majestuoso collar de esmeraldas firmado por Bulgari. Esta pieza destaca por la intensidad y el volumen de sus gemas, siendo una de las favoritas de Carmen Cervera.

Baronesa Thyssen con su collar de esmeraldas firmado por Bulgari | Gtres

Los rubíes

El color rojo tiene un protagonismo indiscutible en su joyero a través de los rubíes, donde destaca, de nuevo, su idilio con la casa Bulgari. La firma romana es la marca de algunas de sus piezas de rubíes más modernas y sofisticadas, unas joyas que Carmen Cervera suele elegir cuando busca un toque de distinción llena de fuerza y magnetismo.

Baronesa Thyssen con su collar de rubíes firmado por Bulgari | Gtres

Sin embargo, la joya de la corona en esta categoría es un espectacular y enorme collar de esta gema. Esta pieza está compuesta por seis imponentes rubíes colocados en rosetones y coronados por una impresionante lágrima central en forma de gota.

Baronesa Thyssen con un collar de rubíes | Gtres

Zafiro

El azul profundo de los zafiros da forma a otra de las combinaciones favoritas de la baronesa para sus apariciones públicas. El gran protagonista es un collar que evoca al mar. La majestuosa pieza está presidida por un impresionante zafiro central del tamaño de una nuez, envuelto por un centenar de brillantes.

Baronesa Thyssen con un collar y pendientes de zafiro | Gtres

Para rematar, Carmen Cervera suele lucir unos pendientes a juego, formados por dos zafiros rodeados también de brillantes. Fiel a su versatilidad, la baronesa los lleva tanto solos como combinados con el collar.

Aguamarina

Las aguamarinas ocupan un lugar de honor en la alta joyería aristocrática por su codiciado tono azul celeste, y la baronesa no ha dejado pasar la oportunidad de sumarlas a su colección.

Baronesa Thyssen con un collar de aguamarina | Gtres

Tita posee un collar grande y espectacular, donde estas piedras se combinan con el brillo de los diamantes, creando un contraste cristalino. Este tipo de conjuntos se han convertido en auténticos objetos de deseo en el mercado de subastas internacionales, alcanzando cifras muy altas.

Perlas

Ninguna colección de alta joyería está completa sin la sofisticación de las perlas, una de las gemas más unidas a la tradición aristocrática. En el joyero de la baronesa Thyssen, las perlas adoptan su versión más opulenta y majestuosa, destacando espectaculares collares de varias vueltas y pendientes de un tamaño y una pureza extraordinarios, a menudo combinados con sutiles broches de diamantes.

Baronesa Thyssen con un collar de perlas | Gtres

Para Carmen Cervera, las perlas no son un complemento discreto, sino una declaración de intenciones. La baronesa recurre a ellas en los actos más institucionales y elegantes, demostrando que su brillo nacarado posee una atemporalidad y una distinción capaces de competir con cualquier piedra preciosa de su tesoro personal.

Baronesa Thyssen con un collar con perlas | Gtres

Devant-de-Corsage

Entre las piezas históricas más deslumbrantes de Carmen Cervera destaca, sin duda, un impresionante Devant-de-Corsage, una joya de broche de corsé. Esta estructura, diseñada originalmente para adornar el pecho de los vestidos de gala, destaca por su intrincado trabajo de orfebrería, repleto de diamantes y filigranas.

Devant-de-Corsage de la baronesa Thyssen | Gtres

Fiel a su visión de la joyería como arte vivo, la baronesa ha lucido esta pieza de origen aristocrático en algunas de sus veladas más exclusivas. El Devant-de-Corsage no solo es una de las joyas más monumentales y complejas de su colección, sino el testimonio perfecto de una era de riqueza que Tita Cervera mantiene viva cada vez que decide lucirlo.