LA MODA ES ARTE
La MET Gala 2026 ha sido un auténtico despliegue de creatividad. Un museo vivo sobre la alfombra roja en el que han destacado figuras como Rihanna, Hailey Bieber y Anne Hathaway. Repasamos los mejores looks de la noche.
Las escalinatas del Museo Metropolitano de Nueva York se transformaron este primer lunes de mayo en una galería habitada por esculturas, pinturas y pura fantasía. En esta MET Gala 2026, las celebridades aceptaron el desafío del código Fashion is Art, convirtiendo sus cuerpos en el lienzo vivo sobre el cual los mejores diseñadores del mundo plasmaron auténticas piezas de museo.
Una gala que este año ha estado capitaneada por Anna Wintour junto a Beyoncé, Nicole Kidman y Venus Williams, y en la que han brillado con luz propia nombres como Rihanna, Emma Chamberlain, Hailey Bieber, Anne Hathaway o nuestra Georgina Rodríguez.
A continuación, repasamos qué vestidos —convertidos en arte— nos han dejado sin palabras en la que muchos etiquetan como la "Super Bowl" de la industria de la moda.
Impresionante con un diseño escultural de Maison Margiela por Glenn Martens, inspirado en la arquitectura medieval de Flandes (Bélgica).
Una de las mejores vestidas de la noche, sin duda, gracias a este increíble diseño pintado a mano de Mugler por Miguel Castro Freitas.
Una diosa griega esculpida en oro por Saint Laurent by Anthony Vaccarello. El diseño, con un busto de oro de 24 quilates moldeado a su medida y una falda de gasa en azul klein, ha sido uno de los favoritos. La modelo rinde así tributo a una pieza histórica de Yves Saint Laurent de 1969.
Con el reciente estreno de la segunda parte de El diablo viste de Prada, las expectativas eran altísimas y Anne las ha cumplido. Ha lucido un diseño de seda y mikado negro de Michael Kors, pintado a mano por el artista Peter McGough con motivos inspirados en el poema "Oda a una urna griega", de John Keats.
Nuestra querida Georgina se ha decantado por un homenaje a la Virgen de Fátima con un diseño azul claro de Ludovic de Saint Sernin, que ha combinado con espectaculares joyas de Chopard.
Como un pájaro que lo vigilaba todo desde lo más alto, la anfitriona ha optado por un Chanel en verde y negro. El detalle clave: sus mangas cubiertas de plumas que aportaban un movimiento majestuoso.
Tras diez años de ausencia, su regreso ha sido triunfal. Ha confiado en Olivier Rousteing, quien ha diseñado para ella un esqueleto brillante que recorría su figura, combinado con una capa de plumas XXL en degradado de grises.
Menos fantasía, pero máxima sofisticación. Nicole ha lucido un vestido rojo de lentejuelas con detalles de plumas en la cadera, firmado por Chanel.
Ha deslumbrado con un vestido de gala negro cuajado de cristales de Swarovski, que la hacían brillar bajo los flashes del Met.
La más joven del clan Kardashian ha jugado con un pícaro diseño de Schiaparelli que simulaba el acto de desnudarse: un corsé que recrea el torso desnudo y una falda satinada con pedrería estratégicamente colocada.
Ha homenajeado el séptimo arte con un original vestido hecho a medida por Jonathan Anderson para Dior, un diseño confeccionado con fotogramas reales de la película Sabrina (1954) protagonizada por Audrey Hepburn.
Fiel a su estilo teatral, ha lucido un vestido blanco de Stella McCartney con una cola que simulaba estar quemada, rematado con una llamativa máscara de esgrima.
El toque disruptivo de la noche: el artista ha aparecido caracterizado como un anciano. Una versión de sí mismo dentro de 50 años, vestido con un esmoquin negro diseñado en colaboración con Zara.
Siempre sabe cómo destacar. Esta vez ha lucido un peto de fibra de vidrio naranja confeccionado por el artista pop Allen Jones, combinado con una falda de cuero artesanal de Whitaker Malem.
La esquiadora olímpica ha sorprendido con un diseño corto de Iris van Herpen, compuesto por 15.000 burbujas de cristal que creaban un efecto óptico casi hipnótico.
Un diseño de Burberry que jugaba al despiste: básico en negro por delante y una auténtica obra de arte en la espalda, cargada de transparencias y pedrería.
Su aparición ha sido pura "performance". Con un diseño de Saint Laurent, destacaba su tocado negro en forma de barco del que nacía un enorme velo gris sostenido por seis mujeres. Inspirado en Leonora Carrington.
Convertida en una escultura viviente. Heidi parecía una de las figuras clásicas del Romanticismo, como si hubiera sido esculpida directamente en piedra para habitar el museo. ¿La inspiración? La Dama Velada de Raffaele Monti.