HAN MARCADO SU VIDA
Mar Flores ha vivido una vida sentimental marcada por romances mediáticos. Desde su boda con Carlo Costanzia en los años noventa hasta sus polémicas relaciones con Fernando Fernández Tapias y Alessandro Lequio. Repasamos todos los amores que han marcado a la modelo.
Mar Flores regresó anoche a la televisión en una de las entrevistas más esperadas. Pablo Motos la recibió en El Hormiguero, donde habló del lanzamiento de su autobiografía, Mar en calma. Un libro íntimo en el que desvela luces y sombras de su vida personal y profesional.
Entre sus páginas, cuenta cómo logró recuperar a su hijo tras ser retenido por su padre, un episodio que pudo superar gracias al apoyo de Fernando Fernández Tapias y Alessandro Lequio, quienes más tarde también fueron parte de su vida sentimental. Pero ellos no fueron los únicos. La historia de Mar Flores también está marcada por otras relaciones que acapararon titulares.
Recién llegada a la fama, Mar Flores vivió un romance breve con Bertín Osborne, más anecdótico que serio. Poco después conoció al aristócrata Carlo Costanzia, con quien se casó el 22 de mayo de 1992 en la iglesia de Santa Bárbara. De ese matrimonio nació su hijo Carlo Constanzia Jr.
El enlace, sin embargo, estuvo lejos de ser idílico. Según ha dicho en varias entrevistas la propia Mar, Carlo era un hombre celoso y violento. Tras su divorcio en 1996, comenzó el calvario: su exmarido secuestró al niño y se lo llevó a Italia. Fue entonces cuando aparecieron en su vida dos figuras clave: Fernando Fernández Tapias y Alessandro Lequio.
Ese mismo año inició una relación con Fernández Tapias. Lo suyo comenzó con un flechazo durante una entrevista, aunque la pasión inicial se apagó pronto y la relación terminó en 1997.
Mientras su relación con Tapias se iba enfriando, surgió la chispa con Alessandro Lequio. Su romance apenas duró tres meses, pero fue muy mediático: salió a la luz porque Lequio vendió unas fotos de ellos en Roma. Un par de años después, además, la revista Interviú publicó unas comprometidas imágenes de ambos en una cama. Lo más llamativo es que, en ese momento, Mar ya estaba saliendo con Cayetano Martínez de Irujo.
La relación con Cayetano comenzó en 1998 tras coincidir en un evento en Barcelona y vivir los primeros encuentros en el Palacio de Liria. Sin embargo, la Duquesa de Alba nunca aprobó aquella historia, que se disolvió después de dos años acaparando portadas.
La estabilidad llegó con el empresario Javier Merino. Se casaron en octubre de 2001 y tuvieron cuatro hijos: Mauro, Beltrán y los mellizos Bruno y Darío. Tras 15 años de matrimonio, anunciaron su separación de mutuo acuerdo en marzo de 2016.
Justo después de su segundo divorcio, Mar Flores inició una relación con el empresario mexicano Elías Sacal, marcada por continuas idas y venidas. En 2024 pusieron punto final definitivo, y desde entonces se la ha relacionado con un empresario belga 15 años más joven que ella.
Ahora, con Mar en calma, la modelo ofrece su propia versión de los hechos y repasa los hombres que, de un modo u otro, han marcado su historia.