ACUDE AL HOSPITAL
Tana Rivera se ha dejado ver en el centro médico de Sevilla junto a su padre, Fran Rivera, y Tomás Páramo, donde está ingresado su pareja, Roca Rey debido a la fuerte cogida que sufrió mientras toreaba.
Andrés Roca Rey continúa ingresado en el Hospital Viamed Santa Ángela de la Cruz de Sevilla, recuperándose de la gravísima cornada de 35 centímetros que sufrió en el muslo derecho en la Maestranza, con un importante destrozo muscular pero sin daños irreversibles en arterias ni nervios.
Tras pasar por la UCI y una noche bajo estricta vigilancia, evoluciona de forma favorable y ya se encuentra en planta, dentro de un cuadro que sigue siendo serio, pero con pronóstico esperanzador según el equipo médico. En este contexto, el torero está arropado por su entorno más cercano, con una presencia clave: la de Tana Rivera, que no se separa de él desde el primer momento.
Este sábado, de nuevo acompañada por su padre, Fran Rivera, y por su amigo íntimo Tomás Páramo, Tana ha regresado al hospital para seguir al lado del diestro. A las puertas del centro sanitario, la joven ha compartido cómo se encuentra su pareja tras el enorme susto vivido y explica que se siente "mucho mejor".
Según se ha comentado, si todo sigue evolucionando según lo previsto, el lunes o el martes podría estar ya de vuelta en casa, un horizonte cercano que tanto ella como los suyos reciben como una gran noticia. Pese al susto, se muestra optimista y arropada por su entorno y por todos los que se han preocupado por su estado.
Mientras Tana hablaba con la prensa, Fran Rivera mantenía su estilo entre serio y socarrón. Preguntado por cómo está el torero, zanjaba con una frase breve, pero muy suya: "¿Pues cómo va a estar?", dejando entrever que el momento sigue siendo delicado, pero sin querer entrar en más detalles.
Después, se ha despedido de su hija y de Tomás Páramo, que han vuelto a entrar en el hospital para continuar acompañando a Roca Rey, mientras él abandonaba el centro.