LA TRAGEDIA QUE MARCÓ SU VIDA

Belén Rueda, sobre cómo llevó el duelo tras la muerte de su hija María, que falleció hace 27 años

Tan solo 11 meses después de dar a luz, Belén Rueda tuvo que hacer frente a la pérdida de su hija. Un episodio de su vida del que ha hablado abiertamente por primera vez.

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Belén Rueda está imparable. La actriz se sentó en el plató de El Hormiguero este lunes para presentar su nueva película, Caída Libre, que se estrenará próximamente en cines. Un nuevo proyecto por el que está concediendo numerosas entrevistas, como la última en el podcast de Vicky Martín Berrocal, A Solas Con…

Belén Rueda en El Hormiguero | Gtres

Allí, además de abrir plenamente su corazón, ha hablado de la pérdida de su segunda hija en común con Daniel Écija, María. La pequeña estuvo mucho tiempo ingresada en el hospital de La Paz y, después de varias intervenciones quirúrgicas, falleció con 11 meses.

"No quieres que sea real y si no lo verbalizas, que tenemos 70.000 pensamientos al día, no consigues ordenarlo racionalmente. De corazón tarda más, pero necesitas ordenar esas emociones de rabia, injusticia…", ha confesado sobre cómo fue para ella esa pérdida de la que apenas ha hablado públicamente.

En ese momento, su hija Belén tenía 3 años y, aunque parece que no se enteraba de nada, nada más lejos de la realidad. Para ella fue un principio de "negación absoluta", sin dar credibilidad a lo que le había ocurrido: "Tienes la sensación cada día que te levantas de que va a estar. Tienes mucha rabia contra el mundo, piensas en que es injusto porque no es natural".

El 22 de mayo de 1997 quedará para siempre grabado en la memoria de Belén, pero de la tragedia surgió la Fundación Menudos Corazones con el objetivo de mejorar la calidad de los niños con cardiopatías congénitas.

Belén Rueda en un evento de la fundación Menudos Corazones en 2014 | Gtres

Cuando María falleció, la actriz no acudió a terapia, aunque poco después tuvo que hacer frente a la pérdida de su padre y entonces decidió buscar ayuda. Un duelo que creyó en un principio estar llevando bien: "Es curioso, porque en ese momento crees que lo estás llevando bien, porque te estás levantando cada día, porque nos unimos mucho en la familia y te dan razones para seguir viviendo. Hay muchas razones para seguir viviendo, y después te das cuenta de ello. En ese momento pones el foco en que tu otra hija te necesita. Ahora, el duelo hay que pasarlo, y la única manera es hablándolo".

Han pasado 27 años de aquella terrible pérdida y, aunque ha sabido vivir con ella, siempre dolerá. Pero supo convertir ese dolor y le sirvió imaginarse que si su hija siguiera a su lado le gustaría verla feliz: "Ella sigue conmigo, pero de otra manera".

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