ANIVERSARIO DE CASADOS

45 años de la boda de Lady Di y Carlos: solo se vieron en 13 ocasiones antes de darse el sí quiero

Carlos y Diana se casaron hace 45 años ante millones de espectadores, pero apenas se habían visto 13 veces antes de pasar por el altar. Un detalle que, con el tiempo, muchos señalaron como una de las claves de su turbulenta relación.

Diana y Carlos, príncipes de Gales, el día de su boda Gtres

Hoy, 29 de julio, se cumplen 45 años de una de las bodas más seguidas de la historia de la realeza británica: la de Carlos y Diana, príncipes de Gales. El enlace, retransmitido en directo, fue la tercera boda emitida en televisión, después de la de la princesa Margarita, en 1960, y la de la princesa Ana, hija de la reina Isabel, en 1973.

Ese día fue memorable para muchos seguidores de la corona, y también para la propia Diana, quien vivió una auténtica boda de princesa: una cola del vestido de casi 8 metros de largo y un carruaje de cristal para llegar a la iglesia, entre otros detalles.

Pero, lo que más atrapó a los fans de esta historia de amor fue el hecho de que Carlos y Diana tan solo se vieron en 13 ocasiones antes de darse el sí quiero. Un hecho relevante que muchos creen que fue un factor clave de su incompatibilidad. Te lo contamos todo en este artículo.

Diana y Carlos, príncipes de Gales | Gtres

Sus dos primeros encuentros

Carlos y Diana se conocieron por primera vez en 1977, gracias a Sarah, la hermana de Lady Di. Ella salía con el príncipe de Gales, así que decidió invitarle a la finca campestre que posee la familia Spencer llamada Althorp, situada en el condado de Northamptonshire.

En esa localización se vieron por primera vez los que, sin saberlo por aquel entonces, se iban a convertir en marido y mujer. En este encuentro, Carlos no se fijó en Diana, puesto que, aparte de que estaba saliendo con su hermana, ella era una adolescente, y es que la pareja se llevaba 13 años de diferencia.

Diana y Carlos, príncipes de Gales | Gtres

La segunda vez que se vieron fue a finales de 1978, en el 30 aniversario de Carlos, celebrado en el Buckingham Palace. Aunque en febrero de ese mismo año lo dejó con Sarah, las hermanas estuvieron igualmente invitadas al evento.

Tercera coincidencia, la clave

No fue hasta julio de 1980 que volvieron a coincidir, esta vez en la casa de Philip de Pass, amigo de ambos, situada en New Grove, cerca de Petworth. Allí, disfrutaron de un partido de polo mañanero y de una magnífica barbacoa para comer.

Lo que no se esperaban es que, sentados en un paquete de pasto seco, los protagonistas de esta historia iban a empezar una conversación que los llevaría al matrimonio. Todo comenzó con una charla sobre la muerte del tío de Carlos, Lord Richard Dickie Mountbatten, asesinado por el IRA.

Diana y Carlos, príncipes de Gales | Gtres

Él aún estaba muy dolido por la pérdida, y Diana, que había seguido el funeral por televisión, confesó haberlo visto "muy solo", añadiendo que "alguien debería cuidar de ti". Con estas palabras, al actual rey del Reino Unido se le iluminó la mirada, y según la propia versión de la que fue princesa de Gales, él se le abalanzó y la besó.

Este encuentro estival fue el pistoletazo de salida de un romance que se formalizó con los meses. Y es que en septiembre de 1980, tan solo 2 meses después de su tercer encuentro, diversos paparazzis fotografiaron a Diana en Balmoral, la finca privada de la familia real en las Highlands escocesas, dando por oficializada su relación.

Diana y Carlos, príncipes de Gales | Gtres

Los demás encuentros

Desde entonces, la pareja no dejó de tener citas, en el ballet, viendo una ópera y disfrutando de otros planes. Aunque las ideas que el príncipe tenía eran muy interesantes, nunca llegaron a vivirlas en intimidad, puesto que siempre iban acompañados de amigos de él.

Este hecho permitió que el círculo más cercano de Carlos pudiera conocer un poco mejor a Diana, llegando a la conclusión de que era la mujer perfecta para convertirse en la princesa de Gales. Entre sus características más destacadas estaban que era aristócrata, de religión protestante, joven y virgen, un requisito indispensable en aquel momento.

Diana y Carlos, príncipes de Gales | Gtres

Todos los conocidos y familiares de la corona inglesa asumieron que Diana era ingenua, dócil y fácil de manipular. No se imaginaban que la joven de 19 años era justo todo lo contrario a todos estos atributos.

El compromiso

En febrero de 1981, Carlos le pidió matrimonio a Diana en el Castillo de Windsor, un lugar de ensueño, y, como bien dicta la historia, Diana dijo que sí. Anunciaron su compromiso de manera formal el 24 de febrero, haciéndose viral la respuesta de Carlos a la prensa sobre si estaba enamorado: "Sí, sea lo que sea eso".

Tiempo después, la princesa de Gales confesó que no se vieron más que trece veces antes de pasar por el altar, una cifra que ha llamado siempre la atención y que, para muchos, explica la poca complicidad que tuvo la pareja.

Diana y Carlos, príncipes de Gales, el día que anunciaron su compromiso | Gtres

Ninguno de los dos estaba convencido

Aunque su matrimonio duró 15 años, tanto Diana como Carlos tuvieron muchas dudas sobre si estaban haciendo lo correcto dándose el sí quiero.

Para Diana fue muy duro enterarse que su prometido le había regalado un brazalete a Camila, hecho que demostraba que el amor que sentía por Lady Di era dudoso. Con esto, las hermanas de la futura princesa de Gales le dijeron que ya era demasiado tarde para no casarse.

Diana y Carlos, príncipes de Gales, el día de su boda | Gtres

Carlos, por su parte, habló con sus amigos, y les confesó que estaba confundido y preocupado, puesto que él quería "lo mejor para el país y para mi familia", y en el fondo sabía que, casándose con Diana "estaba cometiendo un grave error".

Pero las dudas por ambas partes no fueron suficientes para frenar el enlace, puesto que el 29 de julio de 1981, hoy hace 45 años, la pareja se dio el sí quiero en la catedral de San Pablo de Londres, con 3.500 invitados a la ceremonia y 750 millones de personas siguiendo el enlace por televisión.