ASÍ DE CLASIFICAN
No es una cuestión estética: los tapones de colores esconden un sistema pensado para organizar mejor las especias.
Si abres el armario de las especias y te fijas bien, verás que muchos frascos siguen un mismo patrón cromático: la pimienta suele llevar tapón rojo, el perejil verde y otros condimentos repiten colores similares entre marcas. Lejos de ser una cuestión estética o una simple estrategia de marketing, estos colores tienen un significado práctico.
Según ha explicado Marisol (@lacaprichosa.__), creadora de contenido especializada en recetas, hogar y organización, el color del tapón indica el tipo de especia o condimento que contiene el frasco, facilitando así su identificación rápida en la cocina.
El color rojo se utiliza para identificar las especias que ya vienen trituradas. En este grupo se encuentran la pimienta negra o blanca molida, la cayena, el ajo en polvo, el pimentón, el comino, la nuez moscada y, en general, todas aquellas especias que se presentan en formato polvo.
Los tapones en tonos amarillos o anaranjados suelen reservarse para los colorantes alimentarios, como el colorante alimentario clásico o mezclas pensadas para aportar tono a arroces y otros platos.
Las especias que se conservan enteras se identifican normalmente con tapones negros o marrones. Aquí entran la pimienta negra en grano, el comino en grano, la canela en rama, el clavo o los piñones, entre otros.
El azul indica que se trata de mezclas de especias diseñadas para un uso concreto. Son los conocidos sazonadores para pescado, pollo, carne, ensaladas o pasta, combinaciones pensadas para facilitar el aliño sin tener que mezclar varios condimentos por separado.
Por último, el verde identifica las hierbas aromáticas secas, como el perejil, el cilantro, el eneldo, el orégano, el romero o la hoja de laurel.
Conocer este código de colores permite localizar más rápido lo que necesitas en la despensa y agilizar la preparación de recetas, especialmente cuando cocinas a contrarreloj. Un pequeño detalle que, una vez descubierto, hace la organización en la cocina mucho más intuitiva.
De poco sirve identificar bien las especias si no se conservan correctamente. Para mantener su aroma y propiedades durante más tiempo, los expertos recomiendan guardarlas en un lugar fresco y seco, lejos de fuentes de calor como el horno o la vitrocerámica. También es importante protegerlas de la luz directa y cerrar bien los envases tras cada uso, ya que la humedad es su principal enemiga. Por último, conviene no espolvorear las especias directamente sobre ollas o sartenes humeantes, puesto que el vapor puede alterar su textura y acelerar su deterioro.