MENÚ RÁPIDO Y SIN LÍO
Esta receta rápida mezcla pollo, patatas y especias en un solo paso y se prepara en la freidora de aire en menos de 20 minutos.
Las recetas rápidas y sin complicaciones son cada vez más buscadas en redes sociales. Especialmente, aquellas que permiten preparar un plato completo con pocos ingredientes y sin pasar demasiado tiempo en la cocina.
En este caso, el perfil de cocina @coleccionando.sabores propone en un breve reel, una receta que cumple con todas esas condiciones: pollo con patatas hecho directamente en la freidora de aire.
Una preparación sencilla que mezcla todo en un solo bol y que apenas ensucia utensilios.
La idea de esta receta es muy simple, porque combina en un mismo paso la proteína y la guarnición sin complicaciones.
Para ello, la creadora de contenido utiliza patatas cortadas en trozos, que queden en tacos medianos, y pollo deshuesado del mismo tamaño —preferiblemente contramuslo, ya que suele quedar más jugoso que la pechuga—.
Ambos ingredientes se mezclan con aceite, sal y una combinación de especias que aporta sabor al plato, esto puede variar según tus gustos y preferencias.
Para preparar esta receta necesitas:
La preparación es rápida:
1. Pela y corta las patatas en trozos.
2. Trocea también el pollo.
3. Coloca ambos ingredientes en un bol y añade aceite, sal, romero, orégano y pimentón dulce.
4. Mezcla bien para que las especias impregnen todos los ingredientes.
5. Incorpora el perejil seco y el parmesano rallado y vuelve a remover.
6. Coloca la mezcla en el cesto de la freidora de aire.
7. Añade un poco más de parmesano por encima.
La receta se cocina en la freidora de aire durante 18 minutos a 195 grados.
El resultado es un plato dorado por fuera, con patatas tiernas y pollo jugoso, todo preparado en el mismo recipiente.
Uno de los puntos fuertes de esta receta es que simplifica y agiliza el proceso a la hora de cocinar. No es necesario cocinar cada ingrediente por separado ni utilizar varios utensilios. Todo se mezcla antes, en un mismo recipiente, y se introduce directamente en la freidora de aire. Por eso, es una opción práctica para esos días en los que se quiere comer bien, pero sin dedicar demasiado tiempo a la cocina ni llenar el fregadero de platos.