COMBINACIÓN PERFECTA
Chocolate con fresas o fresas con chocolate. Da igual el orden: esta combinación siempre es un acierto para hacer un postre fácil y rico. Se suele asociar más al chocolate deshecho y caliente, pero también puede tener una versión veraniega, refrescante y crujiente.
En verano, los días son más largos e invitan a salir, ponerse las gafas de sol y buscar una sombra en alguna terraza para tomar algo frío. Es también la época del año en la que nos apetece comer algo ligero y fresco que nos haga olvidar el calor, aunque sea por unos pocos minutos, ya sea un entrante, un plato principal o unos postres.
En este artículo, vamos a fijarnos en estos últimos y a proponeros un postre fácil de hacer y refrescante. Sus protagonistas son el chocolate y las fresas. A priori, te vendrá a la cabeza el chocolate caliente derretido cayendo por encima de esta fruta, pues bien, la idea es más o menos esta, pero adaptada para el verano. Se trata de hacer una tableta de chocolate refrescante con trozos de fresa. La creadora de contenido @noemimisma la ha compartido en su perfil a partir de una idea de otra influencer, Neha Gandesha @squashedpickle.
Toma nota porque es muy sencillo y son muy pocos pasos:
Quedará una tableta crujiente y refrescante para estos días de calor. Puedes utilizar el chocolate que más te guste: negro, como en el caso de Noemimisma, o uno con leche, el elegido por Neha Gandesha. Ella recomienda guardar la tableta en la nevera una vez hecha. También sugiere que el relleno pueden ser galletas o nueces.
Si nos fijamos en los comentarios, algunos de los seguidores muestran sus dudas respecto a fundir el chocolate dentro del envase, por lo que pueda pasar con los microplásticos. Por eso, proponen hacerlo de otra manera: sacar el chocolate del envase, derretirlo en un cazo o al baño maría para después verterlo en un molde. Luego, poner las fresas -bien repartidas para que cada trozo tenga una- y al congelador.
Esta fruta de intenso aroma se caracteriza por su bajo contenido energético y por contener mucha agua. Los otros componentes importantes son los hidratos de carbono, sobre todo, fructosa, glucosa y xilitol. Además, cabe destacar que tiene más vitamina C que una naranja.
Contiene también ácidos orgánicos (cítrico, málico, oxálico y salicílico), y antocianinas y polifenoles (las dos, con propiedades antioxidantes).
Las fresas son originarias de los Alpes y se dice que se empezaron a cultivar en Francia en el siglo XV. En España, llegaron unos cuantos siglos más tarde, concretamente, en el siglo XVIII. Maduran durante la primavera y su temporada alta para consumirlas es entre marzo y julio.