APLÍCALO ASÍ
Si sudas demasiado cuando sales a la calle y, a pesar de haber usado productos "buenos" de maquillaje, el resultado es desastroso, puede que el problema esté ahí, en no identificar bien qué necesitas.
Hacerte un maquillaje perfecto para una ocasión especial deja una sensación de satisfacción y seguridad en ti misma inigualable. El problema viene cuando sales a la calle y las horas van pasando y algunos factores ajenos a ti empiezan a dejar sus efectos.
La humedad hace que los productos se mezclen con el sudor y se deslicen hacia abajo, haya zonas con menos cobertura, la base se vuelva de otro color o se marquen las líneas de expresión entre otras cosas.
Por eso, es igual de importante tener buenas técnicas de maquillaje que tener recursos para afrontar este tipo de situaciones inesperadas. Lo fundamental es tener la cara limpia e hidratada y para ello puedes llevar a cabo cada día una rutina de limpieza facial con agua micelar, tónico y cremas hidratante.
Antes de maquillarte, comprueba que tu piel está fresca y no hay ningún inconveniente o alteración en ella. Opta por una prebase matificante para preparar el rostro, controlará los brillos y el exceso de grasa.
No se trata de la marca ni el precio, sino del tipo de producto que necesita tu piel. En este caso, debes optar por correctores o bases libres de aceites, que lleven agua o otros agentes hidrantes. Su función es dejar un acabado más natural, pero nunca brillante, además de evitar un brote de granitos.
Para más seguridad, sella con polvos matificantes y utiliza en los ojos una máscara de pestañas waterproof, inquebrantable aunque llueva, llores o sudes. Un consejo extra, es volver a sellarte la cara con un spray fijador antes de salir y meter en el bolso papel absorbente o polvos compactos.