PRIORIDADES ESTÉTICAS
El Dr. Santiago Elvira explica qué cirugías y tratamientos son los más demandados antes de los 30, entre los 40 y a partir de los 50 años, y cuáles so las tendencias en retoques estéticos este 2026.
La cirugía estética ya no va de transformarse, sino de verse mejor sin que se note. El canon de belleza ha cambiado y 2026 arranca con una tendencia clara: menos artificio, más ciencia y más criterio médico. Atrás quedan los excesos y los resultados evidentes para dar paso a una estética consciente, respetuosa con la anatomía y adaptada a cada etapa vital.
"Hoy nadie quiere que se note que está operada. El objetivo es verse mejor, no diferente", explica el Dr. Santiago Elvira, cirujano plástico y cofundador de Clínicas EGOS. Y eso se refleja claramente en qué se opera la gente según la edad, porque las prioridades cambian con los años… y también el enfoque médico.
Antes de los 30, la demanda se centra sobre todo en el cuerpo. Son pacientes jóvenes, muy informados y exigentes, que entrenan, cuidan su alimentación y buscan un físico definido, pero real.
Las cirugías más habituales en esta etapa son:
Aquí el objetivo no es exagerar, sino potenciar la forma natural del cuerpo.
Esta franja de edad está muy marcada por la maternidad y el deseo de recuperar el cuerpo previo al embarazo. Es el momento del llamado Mommy Makeover, siempre adaptado a cada mujer y con criterio médico.
Las intervenciones más habituales son:
No se busca "volver atrás", sino recolocar, reparar y armonizar.
Con el paso del tiempo, la prioridad pasa al rostro. Pero también aquí la tendencia es clara: rejuvenecer sin perder expresión.
Las cirugías más demandadas son:
La clave está en devolver frescura, no en cambiar rasgos.
Hay intervenciones que se repiten en todas las etapas:
La cirugía íntima y genital vive un crecimiento constante, aunque discreto:
"Antes era un tema tabú. Hoy los pacientes buscan soluciones con mucho pudor y profesionalidad", explica el Dr. Elvira.
El especialista también advierte sobre dos fenómenos preocupantes: el aumento de cirugías tras pérdidas rápidas de peso por fármacos —que generan descolgamientos severos— y el peligro real del turismo sanitario, especialmente en países como Turquía o Marruecos. "La cirugía estética es medicina, no turismo", concluye.