Accidente de tren
La provincia de Huelva vive este martes el primer día de luto oficial de los tres decretados por las víctimas del accidente, que se ha saldado con al menos quince fallecidos ya confirmados oficialmente en la capital y los municipios de Punta Umbría, Gibraleón, Lepe y La Palma del Condado.
Según pasan las horas se van conociendo la identidad de las víctimas mortales de la tragedia en Adamuz. Según el balance oficial, al menos 41 personas han fallecido en el accidente de tren. Padres, hijos, abuelos, nietos. Personas que nunca pudieron llegar a casa o a sus destinos.
Entre las historias que conmuevan está la de Pepe y Cristina, que viajaban junto a sus tres hijos en uno de los trenes siniestrados. De toda la familia, solo ha sobrevivido la hija menor, una niña de seis años. Su tío llevaba más de 24 horas buscándolos sin descanso, recorriendo hospitales, llamando una y otra vez. "Hemos llamado más de cien veces, no sabíamos dónde buscar ni a quién llamar", repetía, roto por la desesperación.
También Andrés, profesor, viajaba en el tren de regreso de una excursión escolar con sus alumnos. Fueron ellos quienes le hicieron una fotografía al subir al convoy, una imagen que hoy se ha convertido en un recuerdo imborrable. Durante horas, su familia no sabía dónde localizarle. La incertidumbre terminó convirtiéndose en la peor de las noticias.
Desde Huelva llegan algunas de las historias más duras. Pepi y Ana, madre e hija, son dos de las víctimas mortales confirmadas, que permanecían desaparecidas desde el siniestro. Viajaban en un tren Alvia de vuelta tras realizar un examen de una oposición.
También de Huelva eran Óscar Toro y María Clauss, dos compañeros periodistas cuya muerte ha causado una profunda conmoción en la profesión. Gibraleón también ha confirmado la muerte de dos vecinos.
Lepe, por su parte, ha decretado tres días de luto tras confirmar la muerte de uno de sus vecinos y sigue pendiente del paradero de una joven de 27 años.
En el mismo tren viajaba Miriam, una joven que iba sola en el primer vagón del Alvia. Su familia sigue esperando noticias mientras en la morgue continúan decenas de cuerpos sin identificar.
También continúa desaparecido Jesús, cardiólogo del Hospital de La Paz. Su hermano no dejó de llamarle durante horas. El teléfono sonaba… pero nadie contestaba.
La desesperación ha llevado a muchas familias a pedir ayuda a través de las redes sociales, compartiendo nombres, fotografías y mensajes en busca de cualquier pista.
Otra de las historias que ha conmovido es la de Boro, el perro que viajaba con dos hermanas, una de ellas embarazada, en el vagón número 7 de un tren Iryo. La hija de una de ellas permanece ingresada en la UCI y la familia pide ayuda para encontrar al animal. En un vídeo difundido en redes se le ve solo y asustado, deambulando por los alrededores del lugar del accidente.
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