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Accidente ferroviario

El tren de Iryo no reanudó la marcha porque esperaba instrucciones desde el centro de control de Adif

La compañía sostiene que su convoy permanecía detenido y que su maquinista aún estaba en contacto con el centro de control de Adif en Atocha cuando se produjo la colisión en Toledo.

Imagen de los trenes accidentados en Toledo Europa Press

El tren Iryo implicado en el accidente ferroviario de Urda, Toledo, no había reanudado la marcha porque todavía no había recibido indicaciones del centro de control de Adif en Atocha. Es lo que aseguran fuentes próximas a esta compañía ferroviaria, que añaden que la maquinista continuaba intercambiando información con los responsables de la circulación cuando el AVE de Renfe impactó contra la parte trasera del convoy.

El siniestro se produjo después de que varios trenes quedaran detenidos automáticamente por la caída del sistema de seguridad LZB. Tras esa incidencia, el centro de control autorizó a algunos convoyes a continuar su recorrido, entre ellos el tren de Renfe involucrado en el choque. Sin embargo, según las mismas fuentes, el tren de Iryo no recibió ninguna orden para reanudar la marcha, por lo que permaneció parado en la vía.

Horas antes, el ministro de Transportes y Movilidad Sostenible, Óscar Puente, explicó que la autorización dada al AVE de Renfe se produjo pese a que el sistema de control advertía de que el tramo estaba ocupado. El ministro calificó de contraria a la normativa la orden emitida desde el centro de control y señaló que, de haberse permitido la circulación, esta debía haberse realizado a una velocidad máxima de 40 kilómetros por hora.

Además, Puente reveló que algunos maquinistas trasladaron sus dudas sobre la corrección de las instrucciones recibidas. El ministro reconoció que sigue sin conocerse con exactitud qué ocurrió durante los 17 minutos transcurridos entre la autorización de salida del AVE y la colisión, una de las principales incógnitas que trata de esclarecer la investigación.