LOS ANCIANOS SE SIENTEN ARROPADOS
En el barrio de La Mariola, son muchos los tenderos que han tomado la iniciativa de ayudar a los vecinos más mayores del barrio en actividades cotidianas más difíciles para ellos. Ayudarles a contar monedas, acompañarles con la compra o asegurarse de que se encuentran bien, son algunos de estos gestos voluntarios.
Acciones cotidianas que todos hacemos a diario como ir a comprar el pan o simplemente llevar la compra hasta casa, pueden llegar a suponer verdaderos retos para los más mayores. Tras detectar dificultades como pagar de más o ir varias veces seguidas a comprar el mismo producto, los tenderos del barrio de La Mariola en Lleida se han propuesto cuidar y ayudar a los vecinos más ancianos del barrio.
Ayudarles a contar las monedas, asegurarse de que compran lo que verdaderamente necesitan, acompañarles a casa con la compra o sencillamente llamar si no aparecen por la tienda, son algunos de los detalles que hasta 86 comercios del barrio han decidido tener de forma voluntaria con los más vulnerables.
Los ancianos aseguran sentirse muy arropados con esta iniciativa que ha creado "una gran familia" en La Mariola. Junto con los gestos cotidianos, los tenderos también se preocupan de detectar situaciones de soledad o dificultades físicas o psicológicas para avisar a sus familias o incluso a los servicios sociales si fuese necesario. Detalles que a muchos de los vecinos, les han cambiado la vida.
Te puede interesar:
Vacaciones contra la soledad: la propuesta de dos residencias de ancianos de Galicia