A FONDO
Muchos jóvenes aprovechan altos acantilados para saltar al agua y divertirse con la pandilla veraniega. La mayoría no es consciente del riesgo que ello implica.
Peligrosos saltos se repiten cada verano en calas y acantilados de toda España. Cientos de menores se lanzan al mar sin sin saber la profundidad del agua y ser conscientes del peligro que conlleva una mala caída, con riesgo de lesiones medulares.
En la mayoría de los casos, se esconden de la mirada de los socorristas y de sus propios padres, aunque también hay familias que les alientan a hacerlo. Los reporteros de A Fondo han sido testigos de estas temeridades.
El papa León XIV visita por primera vez Canarias y centra su mensaje en la dignidad humana, el drama de la ruta atlántica y el reconocimiento a quienes salvan vidas en el mar.