COMPETICIÓN EN VALLADOLID
Apenas levantan un palmo del suelo pero hacen unos placajes de gigantes. Se empujan, se agarran y se tiran al suelo sin que nadie les saque tarjeta roja. Unos mil niños han jugado al rugby en Valladolid.
Ni Cristiano ni Messi, sus héroes son los que, sin miedo a una tarjeta roja, son capaces de placar, tirarse al suelo y agarrar de las piernas o darle un codazo a un contrincante.
Pero aunque el rugby pueda parecer algo bruto, por encima de todo "es un deporte de caballeros", según explica un pequeño jugador.
"El espíritu de sacrificio y el compañerismo es lo principal", cuenta un entrenador. Tienen claro que no es el deporte que más dinero mueve y que hay que tener mucho cuidado al jugar, desparpajo no les falta a la hora de enfrentarse a la prensa.
La pequeña pasó horas encerrada en el coche mientras su padre estaba trabajando, sin darse cuenta de que su hija permanecía en el interior del vehículo.