Las polémicas obras de Santiago Calatrava
Es su última cicatriz arquitectónica. Una parte pequeña de la cubierta de la fachada del Palau de les Arts luce hoy sin su revestimiento cerámico blanco. Se ha desprendido, sin causar más daños ni heridos pero hoy la Generalitat ha cerrado todo el recinto para estudiar las causas y pedir responsabilidades.
Desde su inauguración en el 2005 el Palau ha sufrido constantes goteras, inundaciones, problemas de acústica o de escenario.
Un rosario de problemas a los que se suman los del vecino Ágora. Está inacabado por su desbordado presupuesto y sólo se utiliza en contados eventos.
También un enorme y carísimo quebradero de cabeza, de diseño eso sí, son estas bodegas Ysios, en la Rioja Alavesa. Sus propietarios han demandado este mismo año a Calatrava y a la constructora por sus costosas y recurrentes goteras y humedades.
En Bilbao y en Murcia cruzar el río resulta un riesgo si se hace por los puentes diseñados por el polémico arquitecto. Para evitar resbalones el ayuntamiento coloca moqueta antideslizante.
En Venecia también investigan el retraso, los problemas y el exorbitante presupuesto de su cuarto puente, firmado también por Calatrava, experto en construir polémica a su alrededor.
La última agresión, que dejó a una mujer con collarín tras ser golpeada y arrastrada por el suelo, ha desatado el miedo en este barrio de Santa Coloma de Gramenet. Los vecinos aseguran llevar seis años sufriendo amenazas, ataques y episodios violentos y reclaman una solución urgente.
Fernando Clavijo asegura que no quisieron ser cómplices ante “la ausencia de información, la soberbia, la arrogancia y el desprecio”, y afea al Gobierno central “decir que los que estamos aquí no tenemos ni idea”.