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Qué es la 'marcha a la vista': la orden que no recibió el maquinista del AVE y terminó chocando con el Iryo

El protocolo ferroviario establece la velocidad a la que deben circular los maquinistas cuando se produce una incidencia que afecta a la seguridad de la vía.

El accidente de tren en Urda entre un AVE de Renfe y un convoy de la compañía Iryo ha puesto el foco sobre la orden que el conductor nunca llegó a recibir: la marcha a la vista.

Según la cronología de los hechos, sobre las 8:30 horas de la mañana, el sistema de señalización de la red ferroviaria (LZB) falló. En el caso de que esto suceda, el centro de control de Adif ordena a los trenes que detengan la marcha.

En el caso concreto de Urda, han sido ocho los convoyes que han frenado en un radio de 63 kilómetros, entre los que se incluyen los dos siniestrados.

La tragedia llegó 20 minutos después. En ese momento, un operario de Adif dio la orden al maquinista del AVE para reanudar la 'marcha normal'. Como explicó el ministro de Transportes, Óscar Puente, ante esa situación, el tren debería permanecer detenido o arrancar en 'marcha a la vista'.

¿Qué es 'marcha a la vista'?

La 'marcha a la vista' es un régimen de circulación que se aplica cuando existe la posibilidad de que haya algún obstáculo o peligro en la vía y el tren debe avanzar con especial cuidado.

Cuando se dan estas circunstancias, el maquinista tiene que regular la velocidad de manera que pueda detener el convoy ante cualquier obstáculo que encuentre durante el recorrido.

A diferencia de otros modos de circulación, la marcha a la vista no establece una velocidad concreta, aunque hay una premisa clara: la velocidad no debe superarse de los 40 kilómetros por hora.

¿A qué velocidad tiene que circular un tren con esa marcha?

No obstante, eso no significa que el tren deba circular obligatoriamente a 40 kilómetros por hora sino que debe avanzar a una velocidad que permita frenar a tiempo si aparece un obstáculo.

Por este motivo, las condiciones de la vía, la visibilidad y la capacidad de frenado del tren son factores determinantes para decidir a qué velocidad se puede circular con seguridad.

Por tanto, el maquinista tiene que tener el control suficiente para detener el tren dentro del tramo de vía que puede ver desde la cabina. En el caso de que la visibilidad sea reducida o las condiciones de circulación dificultan detectar un obstáculo con antelación, tendrá que disminuir la velocidad para garantizar que puede frenar a tiempo.