PARTIRÁ A BORDO DEL DISCOVERY
Su nombre R2, como el mítico robot de la película Star Wars. Su apariencia, humana, aunque de momento no tenga voz para despedirse de los ingenieros que han trabajado en su fabricación durante más de 3 años.
El primer androide que llegará a la Estación Espacial Internacional partirá a bordo del Discovery. Será la prueba de fuego para saber si los robots se pueden convertir en una pieza clave de las misiones espaciales.
En teoría R2 es capaz de ver, evitar obstáculos, levantar peso o reparar una avería. Cuestiones fundamentales para moverse por el cosmos como un astronauta más, pero queda por saber si estas habilidades se mantendrán, tal cual, sometidas a las condiciones que se encontrará en el espacio.
Porque de sus respuestas depende que estos robots puedan afrontar nuevos retos. O lo que es lo mismo, que puedan sustituir a los humanos en misiones aún demasiado peligrosas para el hombre. Sería entonces cuando estos robots de 150 kilos de peso se convertirían en los primeros en llegar a los lugares donde todavía no ha puesto un pie el hombre.
Un viaje que, de momento, es sólo un proyecto, aunque según sus creadores piensen que ese reto puede estar ya a tiro de piedra.