DESAPARICIÓN
La menor vivía con una familia de acogida y mantenía contactos con su familia biológica en un punto de encuentro.
La Policía Nacional ha puesto en marcha un operativo para localizar a una niña de 5 años que su familia biológica habría arrebatado el pasado jueves de un punto de encuentro familia en Oviedo. Según han confirmado fuentes de la Jefatura Superior de Policía de Asturias, el dispositivo de búsqueda se puso en marcha tras la denuncia presentada el pasado jueves por la Consejería de Derechos Sociales y Bienestar. La menor, que vivía con una familia de acogida, mantenía contactos con su familia biológica en un punto de encuentro del que fue sustraída.
Además, la conserjería ha apuntado que la familia biológica se llevó a la menor tras agredir a una educadora que estaba supervisando el encuentro en las instalaciones de una entidad especializada en el seguimiento de los procesos de acogida.
El Ministerio del Interior tras conocer los hechos, puso en marcha el dispositivo de búsqueda de acuerdo con el protocolo establecido para estos casos. Además, el Centro Nacional de Personas Desaparecidas (CNDES), dependiente de Interior, también ha difundido en su página web y en las redes sociales un aviso con una imagen y datos de la menor para pedir cualquier información que ayude a su localización.
La menor desaparecida se llama Miranda M. M. y tiene 5 años. La Policía Nacional, además de su fotografía, ha detallado que mide 120 cm, pesa 18 kg y es de constitución delgada. Respeto a sus características físicas, según consta en el aviso, tiene el pelo castaño y los ojos marrones.
La menor llevaba viviendo 18 meses con la familia de acogida a pesar de que seguía manteniendo contactos periódicos con su familia biológica en un punto de encuentro en las instalaciones de una entidad especializada en el seguimiento de los procesos de acogida. En declaraciones a la prensa, la consejera de Derechos Sociales y Bienestar del Gobierno asturiano, Marta del Arco, ha explicado que la familia biológica se llevó a la menor tras agredir a la educadora que estaba supervisando el encuentro. Según la consejera, esa reacción fue "completamente inesperada", ya que ese tipo de encuentros son habituales, y no había ningún motivo para suspenderlos. Cabe destacar que la familia biológica había recurrido al proceso de acogimiento, una situación que se da en el 97% de los casos. Del Arco ha señalado que la familia de acogida está pasando por "un momento muy complicado y muy duro" por la sustracción de la menor, y siguen en contacto permanente con el equipo de la Dirección General de Infancia y Familias para conocer todas las novedades.
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