EL PRODUCTO PLANTEA CUESTIONES MORALES

La polémica muñeca sexual que se mantiene rígida para simular una violación

La nueva muñeca sexual 'Roxxxy', anunciada recientemente por la página web de la compañía 'TrueCompanion', está causando críticas acerca de si el juguete traspasa límites morales, incluso plantea las numerosas implicaciones éticas que podrían darse en el futuro sexual de las personas.

El nuevo "juguete" sexual ha provocado la división de opiniones, ya que este avance en la Inteligencia Artificial podría ser reprochado por traspasar los límites morales. La polémica se ha abierto después de la reciente publicidad que de 'TrueCompanion' ha hecho acerca de uno de sus productos.

El nuevo robot simula la violación con tan solo cambiar la configuración. Como explica la Compañía 'True Companion' en su sitio web, se puede cambiar el ‘estado de ánimo’ de la nueva muñeca sexual 'Roxxxy' con un solo interruptor, permitiendo a su dueño distintas experiencias, como la violación. De esta forma, el producto es capaz de mantener una interacción con el propietario llevando a cabo distintas fantasías.

Otra personalidad que ha sido muy criticada es la de 'Young Yoko' que la página web describe de la siguiente forma: "oh tan joven (apenas 18 años) y esperando que la enseñes".

Roxxxy es la novena versión de los robots sexuales de la compañía después de que desarrollaron su primer 'Trudy' en la década de 1990. Según el diario 'The New York Times', una compañía con sede en California 'Abyss Creations' envía anualmente hasta 600 muñecas sexuales hiperrealistas en todo el mundo.

Límites morales

Como informan en el diario 'The Independent', un nuevo informe de la Fundación para la Robótica Responsable también advierte de las numerosas implicaciones éticas en el futuro sexual de las personas con los robots. "Descubrimos que había un grupo de compañías que las fabricaba y comenzaban a enviar pedidos y pensamos que realmente debíamos mirarlo", dijo el coautor del informe y el profesor Noel Sharkey de la IA.

El Profesor Sharkey comenzó a explorar sobre las polémicas acerca de si los robots pueden fomentar los delitos sexuales. "Algunas personas dicen que es mejor que violen a los robots que violen a personas reales. Hay otras personas diciendo que esto sólo animaría a los violadores", explicó el profesor Sharkey. "Los robots no tienen ningún tipo de emoción por sí mismos, la gente se une con los robots, pero es muy unidireccional, estás amando un artefacto que no puede amarte y eso es lo que es triste", añadió Sharkey.

Laura Bates, activista y fundadora del Everyday Sexism Project, condenó el producto Frigid Farrah en el New York Times escribiendo: "la violación no es un acto de pasión sexual. Es un crimen violento."No debemos animar a los violadores a que encuentren una salida supuestamente segura para ella", agregó Bates.

Por su parte, un representante de True Companion comunicó a 'The Independent': "Estamos absolutamente de acuerdo con Laura Bates... Roxxxy simplemente no está programada para participar en un escenario de violación y el hecho de que ella lo sea, es pura conjetura por parte de los demás". "La violación no es simplemente una interacción que Roxxxy apoya, ni es algo que nuestros clientes están solicitando", agregó el representante.

Por el contrario, la Bates escribió: "Sus creadores están vendiendo mucho más que una ayuda sexual inanimada. Están reproduciendo efectivamente a las mujeres reales, con todo, excepto la autonomía ".

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