Cataluña
Había ocultado en su zapato un teléfono para que le chivasen las respuestas. La sanción asciende a 500 euros y no podrá volver a presentarse a la prueba en medio año.
Había invertido tiempo en elaborar el mecanismo para copiar, pero no en estudiar el temario de la autoescuela. Los Mossos d'esquadra han denunciado a un hombre que se presentaba la prueba teórica en la Seu d'Urgell, en Lleida, para obtener el permiso de conducir.
Para ello, había elaborado un casero mecanismo de copia: “una chuleta” que combina la tecnología de un teléfono inteligente y un auricular, con la rudimentaria elasticidad de unos agujeros en un calcetín.
Los responsables de la prueba detectaron un comportamiento extraño y avisaron a los Mossos. El aspirante llevaba un teléfono oculto en el zapato y había agujereado parte de un calcetín para grabar las preguntas de la prueba. Acercaba el examen al pie y las imágenes que captaba desde su “zapatófono” se enviaban a un colaborador externa que le transmitía las respuestas correctas mediante un auricular que el alumno llevaba oculto. Con la cámara captaba las preguntas y desde el exterior le filtraban las respuestas.
En las fotografías, que la policía ha distribuido, se aprecia además como el infractor llevaba varias capas de ropa para ocultar los cables y mecanismos que podían hacer levantar las sospechas.
Según la ley de Seguridad Vial copiar en el examen utilizando dispositivos de intercomunicación es un delito grave: “ utilizar dispositivos de intercomunicación no autorizados reglamentariamente, en las pruebas para obtener y recuperación de permisos o licencias de conducción u otras autorizaciones administrativas para conducir, o colaborar o asistir con la utilización de dichos dispositivos”.
Según la normativa además, comporta una sanción de 500 euros y la imposibilidad de presentarse al examen de la DGT durante un plazo de 6 meses.
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