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Violencia machista

Mata y cocina al conejo de su novia para torturarla: "Así aprendes, esta es tu lección"

El acusado acepta penas de cuatro años y medio de prisión por amenazas, malos tratos habituales, maltrato animal y contra la integridad moral.

Imagen de un conejo. Pexels

Un hombre confiesa que mató a la mascota de su pareja, un conejo blanco, con la intención de torturarla y hacerla sufrir. Según detalla el diario Las Provincias, Belahouel A. declaró que obligó a su novia a que mirase "para que aprendiera la lección".

Tras restregarle la sangre del conejo muerto por la cara, lo cocinó y trató de obligarla a comérselo.

Este es tan solo uno de los muchos episodios de maltrato por los que ha sido condenado el acusado, que ha aceptado penas que suman cuatro años y medio de cárcel. En un inicio, se enfrentaba a 12 años de prisión, aunque han rebajado las penas porque el acusado padece una esquizofrenia paranoide y se contempla la atenuante de alteración mental.

Amenazaba con degollarla y tirarla a la chimenea

Los malos tratos a los que sometía a la víctima se remontan a octubre de 2021, momento en el que empezaron a vivir juntos. Asimismo, en un viaje a La Rioja se produjo una discusión porque el agresor machista no estaba de acuerdo con la ropa que quería ponerse su novia. Tras la discusión, le golpeó en la cabeza, los brazos y las piernas con un garrote.

En otra ocasión, a finales de noviembre de ese mismo años, el acusado ató por los brazos y piernas a su pareja, la puso boca abajo y la amedrentó diciéndole que la iba a degollar y que la tiraría por la chimenea, según sostienen Las Provincias. En diciembre, la volvió a torturar atándola de pies y manos durante una hora y la obligó a ir de rodillas sobre arroz que había extendido previamente en el suelo.

"Así aprendes, esta es tu lección"

El episodio más violento se produjo entre el día 27 y 29 de diciembre de 2021, cuando la amenazó con degollarla colocándole un cuchillo en el cuello para después torturarla haciéndola ver cómo degollaba a su conejo para después cocinarlo y obligarla a comérselo como castigo por haberle escupido.

El acusado reconoce que se enfadó con su pareja, ya que al soplar la máquina de cortar el pelo, sin querer, le escupió. Su reacción fue atarla y colocarle un cuchillo en el cuello al tiempo que le decía que por la noche "iba a haber sangre", que la tiraría viva en la chimenea porque "merecía morir" y que, tras quemarla viva, tiraría sus dientes en un campo para que no la identificasen.

Posteriormente, la obligó a coger por las patas a su mascota y degolló al conejo con un cuchillo obligando a su pareja a presenciarlo mientras decía: "Así aprendes, esta es tu lección". En el momento en el que la mujer trató de huir, el condenado rompió la puerta y arrastró a su pareja hasta el comedor nuevamente obligándole a ver el cuerpo del conejo ya muerto y poniéndola la sangre en la cara.