FUE VÍCTIMA DE maltrato continuado

Los investigadores creen que la niña asesinada en Huesca fue torturada debido a los moratones que presentaba

La niña murió como consecuencia de los golpes recibidos, los más graves en la cabeza. Las señales que indicaban una muerte violenta eran evidentes y, a pesar de ello, el acusado negó en un primer momento haber golpeado a la niña, aunque finalmente confesó ese crimen.

El juzgado de instrucción número 1 de Jaca continuará con las investigaciones abiertas a consecuencia de la muerte el pasado viernes de una niña de 8 años en Sabiñánigo (Huesca), supuestamente por una paliza que le propinó su tío.

Las diligencias, entre ellas la toma de declaración al supuesto autor, las llevó a cabo el juzgado número dos, de guardia en Jaca, que no tiene previsto llevar a cabo ninguna diligencia nueva, informan fuentes del Tribunal Superior de Justicia de Aragón.

El sábado, en torno a las 23.00 horas, la titular del juzgado de guardia ordenó el ingreso en prisión, comunicada y sin fianza, de Ivan P.P., de 33 años, como presunto autor de la violenta paliza que le causó a la niña unas heridas que finalmente le provocaron la muerte.

Los investigadores creen que Nayara pudo sufrir tortura y maltrato continuado porque presentaba hematomas circulares en muñecas y tobillos, que los médicos achacan a posibles ataduras. Y porque las radiografías han revelado que tenía una fractura antigua de tibia, de la que no fue tratada.

También se ha sabido que había otras dos menores, primas de la víctima, en la misma casa de Sabiñanigo donde ocurrió todo. La más pequeña, de 12 años, habría declarado que el agresor encerró a Nayara en una habitación durante tres horas antes de la agresión.

El sospechoso es el hermano del padrastro de la pequeña y trabajaba desde hace tiempo como vigilante de seguridad. No tenía antecedentes por hechos violentos.

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