SEVILLA
Un hombre de 37 años se subió al altar, se acercó a la imagen y comenzó a pegarle patadas en el pecho. Primero rompió la vestidura y después le "amputó" el brazo derecho.
Aparte de los daños causados en uno de sus brazos, el individuo rasgó la túnica y le propinó varios golpes en el pecho al Gran Poder, una de las imágenes más veneradas de Sevilla, antes de ser reducido por un agente de la Policía que se encontraba libre de servicio en la basílica, situada en la Plaza de San Lorenzo.
El detenido aprovechó el besapiés del Gran Poder al término de la misa para abalanzarse sobre la imagen, generando un revuelo entre el resto de personas que esperaban su turno. El agente de paisano que lo redujo resultó herido a consecuencia de la resistencia del detenido.
Varias patrullas de la Policía Nacional se desplazaron hasta la Plaza de San Lorenzo, lugar donde se encuentra la basílica y la Casa Hermandad del Gran Poder, para trasladar al detenido a dependencias policiales. El templo se cerró al público tras la agresión sufrida por el Gran Poder.
La talla es del siglo XVII y se atribuye a Juan de Mena. Según el Hermano Mayor del Gran poder, los daños podrán ser reparados.
El reconocimiento del Ministerio de Igualdad llega tras años de reivindicación por el daño sufrido tras su injusta condena.