Dependencia
Un hombre permanece ingresado en el hospital tras recibir el alta porque no puede irse a vivir solo
La Xunta de Galicia trabaja en una solución para este paciente dependiente que se niega a trasladarse a una residencia.
Es una situación compleja que, por desgracia, se repite cada cierto tiempo. Personas que reciben el alta por la dolencia por la que han sido hospitalizadas, pero que no están capacitadas para vivir solas y que carecen de red de apoyo. Es el caso de este paciente dependiente que permanece ingresado en el hospital Montecelo de Pontevedra cinco meses después de recibir el alta médica.
El hombre ingresó el pasado mes de febrero debido a una patología que le causó una dependencia severa. En abril se curó de su dolencia principal y los médicos le firmaron el alta; estaba preparado para irse a casa, pero no para hacerlo solo. Incapaz de valerse por sí mismo, y ante la ausencia de familiares que asuman sus cuidados, el hospital se convirtió en su improvisado hogar durante esas primeras semanas. La cosa es que la situación se alargó más de la cuenta.
Desde el momento en el que se produjo el alta, el personal del complejo sanitario y la propia gerencia del área iniciaron los trámites para tratar de reubicarlo en una residencia pública. Aquí entró en juego la burocracia y también la negativa del propio afectado, que ralentizaron un proceso ya de por sí complicado. La única solución es una residencia donde pueda recibir los cuidados que precisa, aunque en estos momentos él se oponga a ello.
Conseguir una plaza en una residencia por la vía de urgencia
Para acceder de manera extraordinaria, por la vía de urgencia, a un centro residencial fuera de la lista de espera habitual es necesario cumplir uno de estos dos supuestos: la acreditación de una emergencia social o una orden dictada por un juzgado. En este momento, ninguna de las dos vías se ha podido constatar de manera adecuada y, por tanto, no se han podido acreditar los requisitos legales para acceder a una plaza en una residencia.
A las trabas administrativas que han ido surgiendo se suma la postura en contra del paciente, quien rechaza el traslado a una residencia, con las dificultades que puede entrañar esta situación para realizar los trámites pertinentes.
Con el objetivo de desbloquear el caso, la Consellería de Política Social de la Xunta de Galicia ha derivado las gestiones a la Fundación Pública Galega para o Apoio ao Exercicio da Capacidade Xurídica (FUNGA), organismo autonómico encargado de velar por adultos vulnerables sin red familiar. Esta entidad trabaja junto a la Fiscalía para articular un marco legal y social que permita dotar al afectado de las medidas de apoyo necesarias y facilitarle una plaza asistencial.
Por el momento, la Administración no ha fijado un plazo concreto para resolver el traslado, aunque asegura estar trabajando en el caso para darle solución cuanto antes a una situación que, papeleo al margen, hay que tratar con el máximo respeto.