EL LABORATORIO ETIQUETÓ MAL LAS MUESTRAS
Un error en el laboratorio de ADN ha mantenido preso durante 8 meses a un joven de Pontevedra por un intento de violación que no cometió. Ahora la Justicia obliga a indemnizarle con 100.000 euros. El delito del que se le acusaba se cometió en Navarra, sin embargo él insistía en que nunca había pisado esa comunidad.
José Eligio Otero Martínez, pensó que cuando la Guardia Civil fue a detenerle a su trabajo era una broma. Se presentaron en su puesto de trabajo, en una atracción de feria en Vigo, y le detuvieron por una violación cometida casi dos años antes, el 1 de noviembre de 2009, en la zona de La Ribera navarra. El joven de 28 años nunca había estado por allí, ni si quiera había salido de Galicia.
La prueba incriminatoria eran unos supuestos restos de ADN del agresor encapuchado en el colchón de la víctima, aunque tras ocho meses en prisión provisional a la espera de juicio, el contraanálisis solicitado por su abogado deshizo el error. Sus muestras de ADN se habían etiquetado mal en el laboratorio y ese error le llevó a prisión. En realidad pertenecían la muestras recogidas pertenecían al marido de la mujer.
La Audiencia Nacional acaba de condenar al Estado a indemnizarle con 70.000 euros por un error que le llevó injustamente a la cárcel, que se suman a los 30.000 pagados inicialmente. El tribunal reconoce el daño causado por una delito "especialmente infamante".
Se ha dado en llamar "crianza submarina". El enólogo Raúl Pérez extrajo de las profundidades marinas las últimas botellas de su albariño Sketch tras más de 15 años.
Ambos progenitores, a los que ya les retiraron la tutela de otra hija por dar positivo en drogas, han sido arrestados tras estar escondidos varios días en un piso de Valencia.