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Cádiz

Un hombre convive varios días con el cadáver de su madre, de 78 años, en su casa de Cádiz

Los vecinos alertaron a los agentes del fuerte mal olor que se desprendía de la vivienda.

Imagen de archivo de un coche de la Policía Nacional Policía Nacional

Durante varios días, un hombre ha vivido con el cadáver de su madre, de 78 años, en su casa de Cádiz. Así han informado fuentes municipales del hazllazgo del cuerpo sin vida en la calle Pintor Viniegra. La mujer llevaba varios días muerta, sin que su hijo, que vivía en la casa, hubiera alertado del fallecimiento.

Los vecinos alertaron de un mal olor procedente de la vivienda. Tras ello, efectivos de la Policía Municipal y Nacional se desplazaron hasta el lugar, y descubrieron el cadáver de la mujer, fallecida por causas naturales según las primeras pesquisas, en el interior de la vivienda.

El incidente tuvo lugar sobre las 22:00 horas del lunes. En ese momento servicios sanitarios, efectivos de la Policía Local y de la Nacional, se encontraban en la vivienda, a la espera de que el juez procediera al levantamiento del cadáver.

Cinco meses conviviendo

El pasado mes de mayo, la Policía Nacional encontró los cuerpos sin vida de una madre de 87 años, y a su hija, de 63, esta última era quien atendía a la anciana, que necesitaba oxígeno y en los últimos tiempos se desplazaba en silla de ruedas. Ambas fueron encontradas en el domicilio de la primera, en el barrio vallisoletano de Parquesol, sin signos de violencia y con indicios de que la más joven pudo convivir durante un tiempo con el cadáver de la madre

El hallazgo se produjo cuando una familiar se acercó a la vivienda en la que convivían ambas mujeres al no tener noticias de ellas. Hasta la vivienda se desplazaron agentes de la Policía Nacional que, tras una primera inspección ocular, observaron que los cuerpos de las dos mujeres presentaban signos de que una podía haber muerto hacía tiempo y otra, en fechas más recientes.

La investigación, según los estudios forenses que se hace eco 'El Norte de Castilla', concluyó que la primera en morir fue la madre que falleció por causas naturales, y la hija convivió durante cinco meses con el cadáver.