ORIGINALES Y EMOCIONANTES HOMENAJES

Hermandades, asociaciones religiosas y bandas de música recuerdan al pequeño Gabriel Cruz con 'pescaítos'

Los símbolos son muchos, pero emocionante fue cuando este domingo, la niña sevillana Carlota Laguillo entregaba al Consejo de Hermandades y Cofradías hispalense su palma con el pececillo.

El recuerdo del niño Gabriel Cruz, asesinado en Almería el 27 de febrero, sigue vivo en la memoria de todas las personas que de una forma u otra siguieron su caso durante los 12 días que se buscó su cuerpo y todos los que viven la Semana Santa no son menos a la hora de recordarle, cada uno a su forma. Hermandades, asociaciones religiosas o bandas de música han buscado en estos días la forma más original, llamativa o discreta de recordarle a sus padres, Ángel y Patricia, que no están solos, y que los cofrades comparten el dolor de la muerte de su hijo, asesinado con sólo 8 años, y para ello se ha echado mano del "pescaíto", el símbolo que recuerda la pasión de un niño que quería ser biólogo marino.

Los símbolos son muchos, pero emocionante fue cuando este domingo, la niña sevillana Carlota Laguillo entregaba al Consejo de Hermandades y Cofradías hispalense su palma con el pececillo, tras pedir la venia en nombre de su hermandad, 'La Borriquita', para entrar en la carrera oficial. Es costumbre que en esta hermandad pida permiso para la estación de penitencia en la Santa Iglesia Catedral uno de los niños del cortejo, y Carlota emocionó a todos cuando, con su voz de niña, pidió el permiso y entregó su pescaíto. También en Sevilla, la Borriquita de Lora del Río llevaba en sus pasos un cirio también con el pescaíto, y algunas, como las de La Estrella y El Cautivo de Dos Hermanas, decidieron que el homenaje al menor se realizase en sus respectivas entradas en la noche del Domingo de Ramos, siendo Gabriel protagonista de la dedicatoria de la última 'levantá' del paso antes de despedirse de sus vecinos.

En estos casos, sin personas mayores que deciden que su hermandad tenga la dedicatoria para un niño, la procesión infantil del colegio San Roque de Arahal (Sevilla) se acordó de este pequeño también, "nuestro compañero", como decía el pequeño capataz de uno de los pasos al dar la orden de iniciar la marcha en la Plaza de la Corredera, en pleno centro del municipio. Hace 13 años que los niños de este colegio sacan en procesión sus pasos en la víspera del Viernes de Dolores, y el director del centro, Manuel Segura, ha explicado que dedicar la salida al pequeño almeriense "fue una idea de los mismos niños, porque lo consideran su compañero, y han entendido que era el mejor homenaje que le podían hacer", lo que quedó plasmado en un papel que, dedicado con su puño y letra, llevaban los pequeños costaleros en la mano.

Muy cerca de Arahal, en la localidad de Marchena, la banda de música de Nuestro Padre Jesús de la Paz y María Santísima de La Palma llevará también el pescaíto en todas las citas que tenga en esta Semana Santa, igual que el que portaba la hermandad de Pino Montano, en Sevilla, con la inscripción, tras un pececillo plateado, de la frase "en memoria de Gabriel Cruz".

No obstante, aunque todo ha desembocado en una Semana Santa de recuerdos al pequeño, las muestras de duelo y solidaridad se ha sucedido desde que se conoció la noticia de la muerte del pequeño, con actos como el del grupo joven de la imagen sevillana de Nuestra Señora de la Aurora, que dedicó su turno de vela al pequeño, o la convivencia de los pequeños "macarenos", niños reunidos en torno a la Esperanza Macarena, gracias a su grupo joven, a los que el director espiritual de la Hermandad, Antonio Romera, les explicó el significado de ese pescaíto azul que lucen muchas hermandades este año en homenaje a un niño al que muy pocos conocieron, pero que todos recuerdan.

Más sobre este tema: