COACCIÓN A LOS CONDUCTORES
En las calles de muchas ciudades los vecinos tambien estan hartos de los llamados gorrillas, en ocasiones suponen una coaccion para los conductores a la hora de aparcar. En Valencia la justicia ha ratificado una condena de dos años de carcel a un gorrilla que llegó incluso a utilizar un cuchillo.
Aseguran que sólo piden la voluntad y que nunca exigen. Algunos vecinos les disculpan porqué "no tienen otra forma de ganarse la vida" pero otros en cambio dicen tenerles cierto miedo.