TERREMOTOS
Se dispara la demanda de albañiles y fontaneros tras el terremoto de Granada
Granada intenta recuperar la normalidad, muy pendiente de nuevos seísmos. Una semana después del gran terremoto con el que amanecieron, el balance es de cientos de temblores, 3 heridos y 600 personas desalojadas.
Los gremios de las reformas y obras de Granada afronta un pico de trabajo tras los recientes terremotos que han sacudido la provincia.
Últimos temblores en Granada
Pese a que la intensidad de los temblores ha frenado en las últimas horas, se han registrado tres réplicas durante la pasada madrugada. Desde el pasado sábado, Granada acumula más de 800 seísmos y dos episodios destacados de magnitud 4,8 que han dejado desperfectos en numerosas viviendas de la zona. Ante la posibilidad de nuevas réplicas, son numerosos los vecinos que continúan pernoctando en la vía pública o en refugios temporales, a la espera de que los técnicos concluyan las inspecciones de seguridad en las más de 370 viviendas afectadas que aún mantienen a centenares de personas desalojadas.
Alta demanda de reparadores de viviendas
Las empresas de obras confirman una avalancha de solicitudes para reparar fisuras en tabiquerías, desprendimientos de yeso y daños superficiales en paredes. No obstante, los profesionales advierten de que en la mayoría de estas intervenciones no se trata de daños estructurales. El problema radica ahora en la capacidad de respuesta: la saturación previa del sector por falta de mano de obra amenazan con prolongar los plazos de reparación más de lo deseado por las mismas empresas.
Los hoteles de Granada solicitan certificados de seguridad para evitar cancelaciones
Una realidad opuesta es la que atraviesa el sector hotelero local. En plena temporada alta, los establecimientos sufren una ola de cancelaciones y una notable ralentización en las reservas impulsada por el pánico de los visitantes. Desde las patronales del turismo apelan a la tranquilidad e invocan los datos oficiales de organismos como la Red Nacional Sísmica para trasladar un mensaje claro: las infraestructuras de la ciudad son seguras y cumplen estrictamente con la normativa de construcción sismorresistente. El sector reclama rigurosidad informativa para evitar que la alarma social termine por perjudicar un motor económico vital para toda la provincia.